Invitamos a todos los hermanos del mundo a solidarizarse en el dolor, acompañándonos y apoyándonos, para que logremos Justicia y así mismo se revierta el actual sistema de aeronavegación, impidiendo de esta manera que el país se vuelva a enlutar con nuevas víctimas. Simultáneamente en Punta Carrasco, Buenos Aires, se llevará a cabo un acto con el mismo fin e iguales motivos.
DISCURSO QUE SE LEERA EL 31 DE AGOSTO DE 2000 EN EL ACTO EN MEMORIA DE LAS VICTIMAS FATALES.
Hoy se cumplen 12 meses del trágico accidente que nos tuviera como protagonistas… y decimos 12 meses porque hemos vivido cada mes de una manera dolorosa. Desafortunadamente hemos transitado el peor de los caminos. Aun hoy y a pesar de este tiempo transcurrido no entendemos muy claramente lo que nos sucedió. Solo sabemos que inexplicablemente han sido asesinadas 65 personas, y 33 sufrieron graves heridas, con considerables daños físicos y psíquicos; y nosotros los familiares y amigos de las v¡ctimas con el inconmensurable dolor de lo irreparable como signo definitivo.
Las personas que murieron eran muy importantes para cada uno de nosotros estamos unidos a ellas con una gruesa cadena de amor y de dolor.
Quiz s para los mercaderes de la aviaci¢n sean solo un nomero dentro del marco de la especulaci¢n monetaria, un nomero en el debe en el balance de sumas y saldos.
Para nosotros por el contrario son nuestros padres, nuestros hijos, nuestros nietos y nietas, nuestras esposas y esposos, nuestros t¡os, nuestros novios y novias, nuestros amigos, nuestros conocidos, en fin la infinita red que teje la vida de personas honorables que han dejado el legado del respeto y del reconocimiento para su posteridad.
Si la muerte de nuestros seres queridos hubiese llegado como resultado de la fatalidad solamente; estar¡amos abrazados a nuestro dolor frente a lo irreparable. Pero lamentablemente no fue as¡. Tempranamente el cinismo y la insensibilidad se presentaron frente a nosotros y vimos claramente que no se trato de un accidente m s. M xime cuando la tragedia resulta de un hecho que la diligencia m s elemental pudo haber evitado. Si no de un asesinato en masas que se incubo en la especulaci¢n econ¢mica de la empresa LAPA sumado a la c¢mplice inoperancia del estado a trav’s de sus mecanismos de control.
Lamentablemente el tiempo nos ha dado la raz¢n; en un a_o nada hizo el estado para corregir el sistema a’reo comercial. Un sistema de aeronavegaci¢n perverso que incentiva la temeridad y la despreocupaci¢n por la suerte de los pasajeros.
Las medidas esperadas no llegaron y por lo visto no van a llegar, en otros pa¡ses las medidas en accidentes a’reos son eficientes y r pidas, en nuestro pa¡s ni siquiera son lentas.
Parece que pueden mas las empresas aerocomerciales y la fuerza a’rea que la realidad de 65 asesinatos e innumerables heridos. Nos sentimos abandonados a nuestra suerte, solo contamos con el invalorable apoyo de la gente en todas sus expresiones lo que no es poco.
Esperamos una decisi¢n judicial ejemplar y justa. Debe sancionarse a los culpables. A los que actuando con desaprensi¢n, ego¡smo y consumada irresponsabilidad mutilaron esos lazos de amor con nuestros seres queridos.
Ellos est n enterrados en esta tierra, nosotros tambi’n somos hijos de esta tierra argentina y pensamos hacer valer nuestros derechos. Nuestro compromiso es con los que no est n y con nosotros mismos no queremos que otros Argentinos transiten el doloroso camino que venimos transitando. Exigimos justicia. No bajaremos los brazos, nuestro compromiso es con nuestros seres queridos que ya no est n y con el futuro de nuestro pa¡s.
Con fe, con la esperanza de que estas breves palabras dirigidas a nuestros hermanos de todo el mundo y a nuestros amigos, tenga eco, comprensi¢n y sentimientos de solidaridad, elevamos nuestros brazos en mensaje de amor y esperanza hacia aquellos que hoy ya no est n con nosotros.
Familiares de las Victimas y Sobrevivientes
