Recordemos que luego de que el General Sergio Candia -Comandante de la Guarnición Militar de Santiago- por expresas órdenes de Izurieta -y en su representación- participó en la ceremonia efectuada en la Fundación Pinochet.
Tras ello el Gobierno solicitó -al Ejercito- las explicaciones correspondientes, dado que el acto había tenido carácter no público sino político. A ello Izurieta informaba -respondiendo al reclamo del Ejecutivo- que entre sus atribuciones se encontraba decidir quien lo representaría en un acto público. Enojado, e insatisfecho con la respuesta de Izurieta, Lagos le pidió nuevamente explicaciones al General, quien -según fuentes-, solicitó en su misiva ôpaz para Pinochetö, en el mes del Ejército.
Lagos haciendo gala de su diplomacia y en pos de realizar un gesto que posibilitara recomponer las relaciones -casi nulas desde el incidente Candia-, invitó al General a cenar en su domicilio particular.
Voceros gubernamentales señalaron que, el encuentro fue distendido, relajado y coloquial. Habida cuenta que entre los temas que abordaron se encuentra la preocupaci¢n permanente del Ej’rcito por la situaci¢n del ex dictador Pinochet, resulta poco sorpresivo tal grado de tranquilidad.
As¡ las cosas, nuevamente es Lagos es quien cede, quien hace un gesto, dado que en las filas castrenses no hubo se_ales de distender la cuesti¢n.
Paradojas las de Lagos, cede nuevamente ante el Ej’rcito pero repite hasta el cansancio «el Gobierno soy yo» para reafirmar la autoridad presidencial frente a los militares.
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
