«La salud está buena y el ánimo está bien», dijo Augusto Pinochet la noche del miércoles. Estas declaraciones las formuló luego de asistir a una misa en memoria del almirante José Toribio Merino, quien formó parte la dictadura militar desde el día del golpe de estado de septiembre de 1973.
De esta manera, Pinochet contradijo el argumento de sus abogados que el martes solicitaron al juez Juan Guzmán Tapia que sometan a Pinochet a una revisión médica antes de interrogarlo. Los abogados también pidieron que se retrase la declaración indagatoria de Pinochet programada para el 9 de octubre.
La ley chilena libra a un inculpado únicamente por razones de salud mental. Sin embargo, los abogados del exdictador insistieron en exámenes médicos que comprueben un deficiente estado físico.
Augusto Pinochet perdió la inmunidad parlamentaria como senador vitalicio el 8 de agosto último por decisión de 14 jueces de la Corte Suprema, contra 6 que votaron en contra del desafuero. Esta decisi¢n permite que Pinochet responda ante la ley por los cr¡menes de la «Caravana de la Muerte».
Esta comitiva militar recorri¢ parte del pa¡s en octubre de 1973, a un mes del golpe de estado, para eliminar a opositores detenidos. Al menos 19 cad veres nunca aparecieron por lo que subsisti¢ el delito de secuestro que permite el procesamiento de los responsables del moltiple crimen.
El fallo de la Corte se bas¢ en las sospechas fundadas, respecto a la participaci¢n de Pinochet en los cr¡menes cometidos por la «Caravana de la Muerte».
Pinochet regres¢ a Chile en marzo pasado, luego de haber permanecido 17 meses detenido en Londres por pedido de la justicia espa_ola que buscaba su extradici¢n.
El gobierno brit nico liber¢ a Pinochet por razones de salud. Esta carta que pretende jugar nuevamente la defensa del exdictador, podr¡a haberse ido al traste luego de las declaraciones de Pinochet. Dicen que el pez muere por su propia boca. (Cl/LY-YZ/Ad-Au-Mt/Pl/ap)
