Desde que el senador peronista Jorge Yoma, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, echó a rodar ûel viernes 18- la noticia sobre los presuntos sobornos, que habrían tenido como destinatarios a miembros de la Cámara Alta, por parte de funcionarios del Gobierno encabezado por Fernando de la Rúa, para que fuera aprobada la reforma laboral, allá por el mes de abril, los despachos de los parlamentarios y sus aledaños tuvieron una mutación. Se transformaron en virtuales sets de televisión, estudios de radio y redacciones periodísticas.
Convengamos que no está mal que la sociedad se entere de lo que piensan sus representantes. Pero ya está bien de tanta euforia mediática.
Como no podía ser menos, ayer jueves 31, cerró este mes de agosto con nuevas presentaciones ante los medios periodísticos. En esta ocasión, por orden de aparición el turno les cupo a dos senadores y a un sindicalista disidente.
En su despacho, el senador Eduardo Bauzá ûen horas del mediod¡a- neg¢ categ¢ricamente cualquier nexo con los supuestos cohechos, enfatizando que las declaraciones de su par de bancada, Antonio Cafiero, fueron «como un pu_al dado por un amigo por la espalda». Ese «pu_al» al que aludi¢ fue la informaci¢n publicada en el matutino porte_o Clar¡n del jueves 31, en el que su compa_ero de ideas lo involucr¢ junto a sus correligionarios Angel Pardo y Ram¢n Bautista Ortega, cuando el septuagenario Cafiero declar¢ -el lunes 28- ante el Juez Liporaci.
«Rechazo con todas mis fuerzas cualquier intenci¢n que pretenda vincularme con delito alguno da_ando mi honor, que he construido a trav’s de muchos a_os», a_adiendo que se sent¡a «indignado y decepcionado» por su par.
Visiblemente enojado, Bauz inst¢ a terminar «con esta chismograf¡a barata que perjudica a todos los argentinos» (obvia alusi¢n a la multiplicidad de versiones sobre los supuestos sobornos) y a ponerse a trabajar «sobre los proyectos» que permitan hallar el camino para que Argentina abandone la «grave situaci¢n» que la atraviesa.
En cuanto a los otros dos senadores que supuestamente estar¡an vinculados con el resonado caso de presunto soborno, el legislador intent¢ despegar de las denuncias a Ortega, mientras que no jug¢ ninguna ficha por su colega Pardo.
«Me tiene sorprendido el tema de la pretensi¢n de involucrar no s¢lo a m¡, sino tambi’n a «Palito» Ortega».
Al referirse a Pardo precis¢ que desconoc¡a el tenor de las declaraciones que hab¡a realizado -en sede judicial- el mi’rcoles 30, «yo no conozco esas declaraciones y no podr¡a decir nada ni opinar nada de lo que ‘l est pensando o manifestando», sentenci¢ Bauz .
Cuando promediaba la tarde, el sindicalista Hugo Moyano, mandam s de la Confederaci¢n General del Trabajo disidente, demand¢ -en rueda de prensa- que el Ministro de Trabajo, Alberto Flamarique, y el jefe de los servicios de inteligencia y entra_able amigo del Presidente De la Roa, dieran «un paso al costado». Cabe recordar que los dos funcionarios gubernamentales estar¡an sindicados como los hombres de la administraci¢n aliancista que habr¡an «convencido» a los senadores para que la reforma laboral fuera aprobada. Record¢ que el actual Ejecutivo «bas¢ su campa_a en cuestionar los procedimientos del gobierno anterior (aludiendo a la gesti¢n de Menem) y est haciendo m s o peor de lo mismo que lo que hac¡an los anteriores».
Moyano asever¢ que ‘l se consideraba dentro del «90 por ciento de la gente que tiene dudas», vale decir de la inmensa mayor¡a de la poblaci¢n que cree que los sobornos existieron.
Como cierre de su comparencia ante los medios, el gremialista se_al¢ que la central sindical que preside solicit¢ «la suspensi¢n y la revisi¢n total» de la reforma laboral, aclarando que si otras normativas legales hubieran sido sancionadas de manera irregular «sin dudas habr¡a que suspenderlas».
Por oltimo, sobre las 17 horas, Ram¢n Bautista «Palito» Ortega, compareci¢ en rueda de prensa.
Ortega, cantante popular en la d’cada del 60 y ex compa_ero de f¢rmula peronista junto al entonces gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde, en las elecciones del 24 de octubre del pasado a_o, fue muy escueto en su presentaci¢n.
Ley¢ la carta, de pu_o y letra, que le hab¡a dirigido su par de bloque Antonio Cafiero.
La misiva indica que lo publicado en el matutino Clar¡n «no coincide, en lo que a su persona respecta, con mi declaraci¢n testimonial ante el Juez Carlos Liporaci. Buenos Aires, 28 de agosto de 2000».
As¡ las cosas, cuanto mejor ser¡a que los senadores se dedicar n a su tarea -legislar- y que dejaran en manos de la Justicia la investigaci¢n sobre los presuntos sobornos que sin duda se han convertido en la crisis m s seria que afecta, desde el retorno del orden constitucional en 1983, a dos de los poderes de la Naci¢n: el Ejecutivo y el Legislativo.
Alberto Bastia
Jefe Corresponsal¡as Informativos.Net en Am’rica Latina
