Lagos resaltó las bondades de la globalización, en tal sentido expreso, ômiramos con entusiasmo la globalización, que nos conduce a todos a ser parte de un mismo tiempo y de un mismo espacio. Sabemos que es una revolución que abarca la economía, la tecnología, la política, la cultura y afecta la vida diaria de todos los habitantes del planetaö.
Asimismo, recalcó que su país no temía a las transformaciones que implicaba el proceso de globalización ôla miramos con esperanza. En poco más de 10 años en mi país hemos doblado la economía, reducido drásticamente la pobreza, consolidado nuestra democracia y creado una cultura de respeto a los derechos humanosö, señaló. Seguidamente agregó: ôNuestro caso confirma que la globalización es una fuente de oportunidades para los pueblos de la Tierra, aún para los más pequeños. (…) La globalización implica responsabilidades. Chile las ha asumido sin vacilar, nos hemos comprometido con las políticas de desarme, con las fuerzas de paz de Naciones Unidas, en el Tribunal Penal Internacional, en los estatutos regionales y universales para defender los derechos humanos y la democracia».
No obstante las alabanzas, el Mandatario chileno advirti¢ acerca de sus peligros.
«La grave crisis financiera de los oltimos a_os mostr¢ la vulnerabilidad de nuestras econom¡as, peque_as naciones ante eventos que no originamos y que no podemos controlar. Hemos visto tambi’n, a nombre de la globalizaci¢n, que se destruyen culturas locales y entornos ecol¢gicos. Surgen situaciones de violencia, abusos en materias de derechos humanos y de guerra en la comunidad internacional, que esta aon no sabe prevenir ni enfrentar».
Destac¢ que para apostar a la globalizaci¢n, no se deben sufrir «las injusticias en solitario o en silencio, tampoco debemos culpar a otros por lo que nosotros no hagamos en nuestros pa¡ses para apostar a la globalizaci¢n, y apostar a ella no significa aceptar la anarqu¡a o la ley de la selva renunciando a la capacidad humana de gobernar el mundo en que vivimos. La globalizaci¢n no tendr un rostro humano si no establecemos normas e instituciones globales capaces de regular la globalizaci¢n en todos sus planos, financiero, tecnol¢gico, jur¡dico, medioambiental y comercial».
El pleno desarrollo de la globalizaci¢n requiere la voluntad pol¡tica, la cual -agreg¢- «debe salir de los Estados reunidos en la cumbre y debe basarse en una perspectiva humana en donde las personas est’n en el centro de nuestras preocupaciones».
En referencia al rol de las Naciones Unidad en el proceso de globalizaci¢n, se_al¢ que el organismo debe potenciar su papel en pos de controlar las diferentes situaciones que se produzcan con la globalizaci¢n.
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
