Los fugados se encuentran incriminados en el asesinato del Vicepresidente paraguayo Luis María Argaña el 23 de marzo de 1999.
Ellos son los ciudadanos de origen paraguayo, Fidencio Vega Barrios (30 años) y Luis Alberto Rojas (31 años), ambos sindicados como los presuntos autores materiales del crimen y el ciudadano argentino Agustín Cabrera, quien está acusado bajo la figura de ôparticipe necesarioö en el magnicidio, ya que él mismo habría sido quien planificó el homicidio.
Los ciudadanos paraguayos que se encontraban detenidos desde los primeros meses del presente año, fueron apresados en la Provincia de Buenos Aires, Rojas en enero y al mes siguiente Vega.
El 3 de marzo pasado la Justicia paraguaya solicitó al Gobierno argentino la extradición de ambos. La Justicia argentina hizo lugar al pedido el 4 de abril pasado, empero, el defensor de ambos ciudadanos paraguayos, Osvaldo Peña, interpuso un recurso de apelación ante la Corte Suprema, la cual hasta la fecha no se ha expedido al respecto.
As¡ las cosas, en un comunicado emitido por el Departamento Central de la Polic¡a Federal se dio a conocer la versi¢n oficial de los hechos. El Comisario, Carlos Sol , fue el encargado de la lectura.
«La PFA hace saber que en la fecha, horas 00:40am (3:40GMT) personal de la Divisi¢n Seguridad del DCP, ingres¢ a sala de detenidos de la Alcald¡a, oportunidad en la que fue atacado por la espalda, en forma sorpresiva, por los detenidos Agust¡n Cabrera, Fidencio Vega Barrios y Luis Alberto Rojas, conduci’ndolo por la fuerza hasta un celda, lugar en donde se hallaba el detenido Diego Barrreda, privado de su libertad por la causa AMIA, tendido sobre la cama, amordazado y maniatado.
En esos momentos los mencionados comenzaron a propinarle fuertes golpes (a Barreda) que le causaron heridas de distinta consideraci¢n, al tiempo que amenazaban con quitarles la vida. Ante esta situaci¢n el encargado del la guardia fue advertido por los gritos que, en forma inminente, proced¡an a darles muerte tanto, a los otros detenidos como al personal policial.
En consecuencia, el suboficial a cargo de la guardia -a riesgo de su propia vida- ingres¢ con el objeto de evitar que llevaran adelante la amenaza.
En tanto esto ocurr¡a, insistentemente, los amotinados continuaban propinando golpes a los internos y al personal de seguridad, reiterando que los matar¡an por cuanto no ten¡an nada que perder. Los agresores dirigieron su ataque hacia el suboficial, quien cae al piso a ra¡z de los golpes recibidos, tanto en la cabeza, como en el esto del cuerpo. Los mismo (amotinados) seguidamente y ya contando con un objeto contundente, continuaron golpe ndolo en la cabeza hasta dejarlo semidesvanecido, para luego darse a la fuga, dejando encerrado al suboficial, a quien le sustrajeron su arma reglamentaria. Instantes despu’s, logr¢ liberarse pudiendo alertar a la Divisi¢n Comando Radiol’ctrico. Es importante destacar que el personal policial, en todo momento, prioriz¢ la vida de los detenidos por el caso AMIA.
Como consecuencia de lo narrado, el detenido Diego Barreda fue trasladado a un Hospital local donde se le diagnostic¢ politraumatismo con traumatismo de cr neo, herida cortante en occipital y parietal, aplic ndosele un total de 22 puntos (suturas). Mientras que el suboficial, a cargo de la guardia, fue derivado al complejo policial Churruca Visca. Donde permanece internado con diagn¢stico de heridas cortantes en cuero cabelludo y politraumatismos severos.
En virtud de lo acontecido, se instruyen actuaciones por evasi¢n, robo, atentado y resistencia a la autoridad y lesiones, con la intervenci¢n del Juzgado Nacional de 1 Instancia en lo Criminal y Correccional Federal, a cargo del Doctor Gabriel Cavallo, quien dispuso las medidas procesales de rigor. La investigaci¢n es realizada por la Superintendencia de Asuntos Internos de esta instituci¢n. El Juzgado interventor autoriz¢ la distribuci¢n -a los distintos medios period¡sticos- de fotograf¡as correspondientes a lo evadidos a los efectos que la poblaci¢n pueda colaborar, eventualmente, con su aprehensi¢n», detalla el comunicado.
El mismo lleva la firma del Comisario General, Rub’n Jorge Santos, Jefe de la PFA.
Segon trascendidos, la PFA, habr¡a ya ordenado que se refuercen los controles en todos los pasos fronterizos del pa¡s, en especial con el Paraguay, cuanto asimismo en los aeropuertos.
Ante las consultas efectuadas por la agencia espa_ola EFE, acerca de la posibilidad de que los pr¢fugos hayan contado con colaboraci¢n policial, una fuente policial afirm¢: «No descartamos ninguna hip¢tesis».
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
