Además, si tomamos en consideración que importantes integrantes de los mandos castrenses se encuentran sospechados en graves hechos de corrupción y habida cuenta que uno de los casos más comprometedores es el tráfico de armas destinadas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) donde -al parecer- en todo el proceso de negociación participaron directamente miembros de las Fuerzas Armadas peruanas, en particular oficiales del Ejército, e integrantes del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) la cosa adquiere otra dimensión.
Los militares no estarían dispuestos a perder la impunidad que gozan al amparo del régimen, en virtud de ello no resulta extraño que intenten imponer sus condiciones para la salida del poder. Es decir, lograr que ningún miembro de la fuerza pueda ser sometido a procesos judiciales, ello desde luego incluiría al hombre más oscuro del régimen, Vladimiro Montesinos. Entre las tantas posibilidades, para salir ôbien paradosö, no se descarta una amnist¡a.
Ahora bien, las posibilidades de una asonada militar, al estilo de las acaecidas en el continente en la d’cada de los 70, sostienen algunos analistas pol¡ticos, es poco probable, dado que el Pero se arriesgar¡a a ser castigado por la comunidad internacional con graves sanciones, en particular por los Estados Unidos, que ya han dado su bendici¢n a Alejandro Toledo.
El l¡der opositor, en referencia al esc ndalo de la venta de armas a las FARC se_al¢ -en conferencia de prensa el mi’rcoles 20- que el Secretario de Estado Adjunto para Asuntos Interamericanos de los Estados Unidos, Pete Romero, en una reuni¢n en Washington la semana pasada, le hab¡a comunicado que militares «de alto rango en actividad» se encontrar¡an involucrados, agreg¢ «hay muchas sospechas e indicios», que llevan a los responsables del delito, empero, aon, «no se tiene todos los elementos» necesarios para realizar la denuncia pertinente, remarc¢.
«El Gobierno debe poner todos los datos sobre la mesa para resolver el tema. Es necesario que no se quede en el ropero oscuro el tema de quien trafica con armas a las FARC», demand¢ Toledo.
En tanto, Montesinos, desde la oscuridad, su sitio preferido, -y protegido en las instalaciones del SIN por un centenar de soldados y polic¡as- continoa tejiendo alianza, conjuntamente con los mandos militares que le son fieles. No olvidemos que el ex asesor de la inteligencia peruana -en los oltimos 10 a_os- acumul¢ cuantiosa informaci¢n con la que puede chantajear y presionar a todos aquellos comprometidos en las redes mafiosas que el mismo cre¢, aon m s, ni el propio Fujimori se salva de ello.
Claro est que los hilos del poder en el pa¡s andino, continoan siendo manejados por quien fuera denominado como «el Presidente de facto»: Vladimiro Montesinos.
A las 6 y 55 de la tarde de hoy mi’rcoles 20, el Presidente Fujimori le pidi¢ a Carlos Orellana, su Secretario de Prensa, que llamara a las oficinas del Servicio de Inteligencia Nacional. La llamada se realiz¢ inmediatamente. Mientras tanto, en las instalaciones del SIN, permanec¡a inamovible el cuestionado asesor presidencial. Imediaperu.con confirm¢ que en la secretar¡a de su despacho, sin alterarse, se encuentra Maruja, su asistenta, y que fue ella quien respondi¢ a los llamados de Carlos Orellana la tarde de ayer. Con lo que, al cierre de esta edici¢n, se confirma una fluida y remozada relaci¢n entre el SIN y Palacio de Gobierno.
Por la ma_ana, a las 10, Fujimori orden¢ a su edec n que llamara a los ministros Alberto Bustamante, Edgardo Mosqueira, Fernando de Trazegnies, Jorge Chamot y Federico Salas, para que asistieran a una reuni¢n que se iniciar¡a a las 2 de la tarde.
Por la noche, la sesi¢n en Palacio continuaba, mientras que en el Pentagonito se reun¡an los mandos del Ej’rcito peruano con Vladimiro Montesinos. Fujimori est buscando llegar a un acuerdo con su asesor. Le habr¡a propuesto que renuncie y se vaya a cambio de evitar que le abran un proceso judicial.
La misma fuente, para graficar la actitud de Montesinos, coment¢ que el s bado por la noche el asesor llam¢ por tel’fono a sus contactos en los canales de se_al abierta de televisi¢n para asegurarles que todo segu¡a igual, que ‘l seguir¡a en su ubicaci¢n y que nada cambiar¡a. Las comunicaciones habr¡an continuado en los d¡as posteriores.
Tambi’n trascendi¢ que el domingo 17, mientras los mandos del Ej’rcito se encontraban reunidos con Vladimiro Montesinos en las instalaciones de la Segunda Regi¢n Militar, en el Fuerte Hoyos Rubio en el R¡mac, una comitiva de oficiales de la Marina de Guerra y de la Fuerza A’rea, que sumaba entre capitanes de nav¡o y coroneles, nueve en total, se habr¡a acercado a ese cuartel para transmitir un mensaje conjunto de parte de sus instituciones. Los guardias de la puerta interrogaron a los oficiales que llegaron en dos veh¡culos y consultaron con sus superiores antes de hacerlos ingresar. La respuesta fue negativa. No los dejaron entrar.
Un versi¢n indica que, a inicios de semana, en una reuni¢n en el Cuartel General del Ej’rcito, los altos mandos mencionaron el nombre de un pol¡tico de oposici¢n que ha recuperado protagonismo en los oltimos d¡as. Comentaron sobre la posibilidad de pedirle ayuda para iniciar una nueva etapa en el pa¡s. Esto se traducir¡a en que la copula de las Fuerzas Armadas logre una salida al estilo chileno, sin que ningon militar se vea comprometido en investigaciones posteriores, incluyendo el esc ndalo del tr fico de armas para las FARC. La protecci¢n deber¡a hacerse extensiva aon a Vladimiro Montesinos y al propio Alberto Fujimori.
Para el acercamiento, se propuso utilizar a un civil reputado que haya mantenido siempre buenas relaciones con las Fuerzas Armadas. Los mensajes subliminales de algunos pol¡ticos para con los militares en los oltimos d¡as, habr¡an significado para ellos una se_al de disposici¢n para el acuerdo. Adem s se se_ala que el entredicho entre Fujimori y Montesinos producido el jueves 14 por la noche, despu’s de la emisi¢n del video del esc ndalo, tuvo como eje central el reclamo del Presidente respecto a c¢mo y a trav’s de qui’n se hab¡a filtrado el video del soborno.
Fujimori habr¡a reclamado la falta de rigor en el resguardo del material del SIN y Montesinos se habr¡a exasperado con la reprimenda.
Sin embargo, el amiste ya se concret¢. Una se_al de parte de Palacio fue la aparici¢n la noche del martes de Fujimori y sus ministros, quienes salieron a defender al cuestionado asesor. Este ha sido el primer s¡mbolo de la negociaci¢n.
La urgencia de Fujimori se traducir¡a en la certeza de que no tiene alternativa. A pesar que, en los oltimos diez a_os, su r’gimen no logr¢ superar ninguna crisis pol¡tica sin la ayuda de Montesinos, Fujimori debe prescindir de su complicidad, aunque ninguno de sus ministros logre llenar ese vac¡o. Montesinos, sin embargo, intenta vencer la corriente adversa y est dispuesto a no ceder, se defiende y presiona a sus allegados para imponer su presencia aon a costa de un enfrentamiento y hasta de un golpe militar. La situaci¢n estar¡a por definirse en las pr¢ximas horas.
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
