En la nota que entregaron a la prensa, la bancada oficialista señala que ôla conducta del congresista Kouri desmerece y desprestigia al Congreso de la República y a la función parlamentariaö. En otro tramo remarca que ôlas imágenes propaladas el pasado 14 de setiembre revelan una actitud reñida con la moral y la éticaö. Asimismo, precisa el documento que el parlamentario ôdebe ser sancionado para evitar que se produzcan situaciones similares en el futuroö caso contrario ello ôsignificaría sentar un nefasto precedenteö.
El apartamiento del tránsfuga es un reconocimiento -por parte de los parlamentarios de Perú 2000- de que el acto de corrupción realmente existió.
La determinación del pleno oficialista decidió también, presentar una orden del día a los efectos de demandar que Kouri sea suspendido en sus funciones y se proceda a descontar sus haberes por 120 días (sanción disciplinaria contemplada en el reglamento del Congreso).
Por otra parte, aceptaron las renuncias presentadas por 5 parlamentarios y respaldaron la actuaci¢n de la Mesa Directiva del Congreso. Recordemos que en la semana renunciaron, Fern n Altuve-Febres, Joaqu¡n Orme_o, Mois’sWolfeson, de Gregorio Ticona y Cecilia Mart¡nez.
En tanto, otro congresista tr nsfuga, Jorge Polack renunci¢ a Pero 2000. Empero tambi’n fue apartado por su agrupaci¢n dada las discrepancias que hizo poblicas unas horas antes de dimitir a las filas oficialistas. El legislador hab¡a demandado al Jefe de Estado que abandonara el en pos del «bien del pa¡s» y para facilitar «la paz y la estabilidad». Tambi’n afirm¢ que se encontraba cansado del trato autoritario de Fujimori para con el Poder Legislativo y el pueblo.
Polack tambi’n realiz¢ una denuncia contra su ex compa_era de bancada Luz Salgado, se_al¢ que ‘sta lo hab¡a llamado por tel’fono para decirle como deb¡a votar.
«Tuve la malacrianza de cortarle el tel’fono, pero la actitud de la se_ora Salgado no la aguant’ y le dije que nunca m s me volviera a llamar para indicarme c¢mo votar», enfatiz¢ el congresista.
En tanto, la titular del Congreso, Martha Hildebrandt, reiteraba que no presentar¡a la renuncia al cargo.
«Mi deber es no renunciar, puedo ser censurada, tachada, sacada del cargo por una mayor¡a. Si la mayor¡a pone otra Mesa Directiva, por supuesto que acepto, lo que no significa que me van a obligar a renunciar», expres¢ Hildebrandt.
Calific¢ de «infantil y suicida» al «sabotaje» de la bancada opositora que no acude a las sesiones del Congreso.
Consultada respecto a la perdida de la mayor¡a parlamentaria, asever¢ que ello no era un problema sino un reto ya que consideraba que su partido se encontraba en condiciones de convencer a otras agrupaciones pol¡ticas para poder obtener los votos necesarios y volver a ser una mayor¡a.
M¢nica Escayola
Corresponsal Informativos.Net en Am’rica Latina
