UN LAMENTO COMPARTIDO
La figura del Dr. Melchor Angel Posse, quien en cinco oportunidades ocupó la alcaldía de San Isidro, uno de los municipios más importantes del cordón urbano que rodea a la ciudad de Buenos Aires, no decreció con el correr de los años. Su primer cargo de intendente (alcalde) lo ocupó en el período 1958-1962, durante la presidencia del Dr. Arturo Frondizi, con apenas treinta años de edad. Con el regreso de la vida institucional argentinas en 1983, el Dr. Posse, especialista en pediatría, retornó a la intendencia para quedarse hasta diciembre de 1999. Su lugar es ocupado por uno de sus hijos, Gustavo Posse. La vida familiar de este particular líder radical de la provincia de Buenos Aires siempre estuvo signada por la tragedia. Tres de sus cinco hijos fallecieron en circunstancias dolorosas, las que no mellaron su capacidad de conducción y vigencia política. Tanto es así que, antes de llegar a la titularidad de la ANSES, acompañó a la profesora Graciela Rosa Castagnola de Fern ndez Meijide en la f¢rmula que compiti¢ electoralmente hace un a_o para gobernar la provincia de Buenos Aires, el estado m s importante del pa¡s con m s 11 millones de habitantes. Por estrecho margen, la gobernaci¢n recay¢ en el peronista Carlos Federico Ruckauf.
Tras esa derrota, dif¡cil de asumir, el presidente Fernando de la Roa lo «premi¢» con la Administraci¢n Nacional de Seguridad Social, una dependencia clave en la relaci¢n con los sectores de jubilados y pensionados. Si bien su gesti¢n no acumul¢ denuncias por irregularidades, el Dr. Posse atraves¢ un mal momento cuando hace seis meses anunci¢ aumentos en las remuneraciones de los jubilados, algo que pocas horas despu’s desminti¢ en forma contundente por el propios titular del Poder Ejecutivo Nacional. Este «blooper» dej¢ mal herido al ex alcalde, pero sigui¢ en su puesto s¢lo para no provocar heridas internas en la Uni¢n C¡vica Radical. Pero con la llegada de la Se_ora Patricia Bullrich al Ministerio de Trabajo, Empleo y Formaci¢n de Recursos Humanos, en reemplazo de Alberto Flamarique, su permanencia en el cargo no tuvo m s raz¢n de ser. Segon fuentes muy confiables, la flamante ministra dispondr¡a la intervenci¢n de esa dependencia por un lapso lo suficientemente breve.
Pero la ca¡da de Melchor Posse no qued¢ en el silencio. Varios diputados nacionales del radicalismo de la provincia de Buenos Aires salieron a respaldar su figura. Jos’ Gabriel Dum¢n, Alfredo Estanislao Allende, Manuel Luis Mart¡nez, Jos’ Antonio Recio y Liliana Ester S nchez expresaron su desacuerdo con el alejamiento de Posse, a trav’s de una comunicaci¢n de prensa distribuida entre los periodistas parlamentarios.
Por ese medio hicieron saber que lamentaban profundamente el alejamiento porque se trata de un destacado dirigente de honestidad y eficiencia probadas que, en materia previsional, estaba llevando adelante el compromiso electoral de la Alianza.
Los legisladores arriba mencionados anticiparon que «su separaci¢n del cargo que le encomendara el Presidente de la Naci¢n no producir cambios en la postura que venimos llevando adelante en el Parlamento en materia previsional. (….) Por eso rechazamos, y los seguiremos haciendo, el Proyecto de Reforma Previsional del Poder Ejecutivo que pretende aumentar la edad jubilatoria de las mujeres y reducir la Prestaci¢n B sica Universal (PBU)».
As¡ las cosas, entre los que se quedan en el gabinete y los que se van pr cticamente echados, la relaci¢n interna de la coalici¢n gobernante se endurece hora tras hora. La vida de la Alianza parece ya una novela cuyo final s¢lo podr ser desentra_ado por el m¡tico detective belga Hercule Poirot, la gran creaci¢n de la escritora Agatha Cristhie.
Daniel Eduardo Raddi
Corresponsal Informativos. Net para Latinoam’rica
