Oscar Cortis, Director General de la Asociación de Concesionarios de Autos de la República Argentina (ACARA) precisó que aunque el potencial comprador consultaba los precios de los vehículos, esto no se cristalizaba ûpara el mes que ayer finalizó- en lo referente al nivel de ventas.
ôEnero venía muy bien hasta la primera quincena, pero después se pararon las ventas porque la gente decidió esperar para ver si el Gobierno aplicaba una rebaja en los impuestosö, apuntó el empresario.
No obstante, se mostró optimista en cuanto a que el caudal de ventas crezca en los próximos meses y, en tal sentido, estimó que este año ôva a ser mejor que 2000ö.
Con relación a los valores, el directivo de ACARA manifestó que no había variaciones con respecto a los de 1999, y añadió que las únicas alzas correspondían a los modelos nuevos.
En cuanto a la carga impositiva del 47% sobre los autos, Cortis la calificó como atentatoria contra la rentabilidad del sector.
Al tiempo, estimó que el nivel de ventas en este a_o rondar¡a las 370 mil unidades, 30 mil m s que en 2000.
En tanto, Guillermo Dietrich, titular de la Asociaci¢n de Concesionarios de Autos, ratific¢ el crecimiento de la demanda de unidades cero kil¢metro, empero puso en claro que se trataban de ofertas de modelos 1999 y 2000.
Explic¢ que los mismos conformaban «stocks que han quedado en las terminales (automotrices) por recesi¢n de las ventas» y que su valor estaba entre un 20 y 25% por debajo del modelo 2001.
En consonancia con lo manifestado por Cortis, reclam¢ que si se operaba una rebaja impositiva, «autom ticamente se reactiva el consumo» y agreg¢, «es algo sobre lo que estamos insistiendo hace mucho».
En tal sentido, se_al¢ que en el primer a_o de gesti¢n al frente de la cartera de Econom¡a, el Ministro Jos’ Luis Machinea, hab¡a recaudado «1500 millones de pesos (1 peso equivale a 1 d¢lar) menos en el IVA que su antecesor, Roque Fern ndez, durante el oltimo a_o del menemismo».
Por oltimo, remarc¢ que como la globalizaci¢n hab¡a ganado el intelecto de la gente y habida cuenta que «el auto argentino es uno de los m s caros» del mundo, «ser¡a bueno que se globalicen tambi’n los precios».
