Al hacer uso de la palabra, sostuvo que ôla ofensa del crimen organizado, la ofensa de los delincuentes es a todas y a todos los ciudadanosö, razón por la cual la respuesta ôserá de todas y todos los mexicanos y mexicanas que queremos terminar con la corrupción, con la impunidad, con el crimen organizado y con la delincuencia en las callesö.
En materia de seguridad pública, resaltó el Mandatario, ôhemos decidido invitar a la participación ciudadana, porque hemos decidido abrirnos de par en par, con información transparente, con información verídica, con información verificable para que podamos -los ciudadanos y las ciudadanas- saber qué estamos obteniendo a cambio de lo que pagamos en impuestos y de lo que exigimos como servicio público y como garantía a nuestra seguridad, a nuestra tranquilidadö.
Fox informó que será de público conocimiento ôy del conocimiento de todo mundo, todos aquellos criminales que están ya bajo orden de aprehensiónö, medida que tiene como objetivo lograr la colaboraci¢n de la ciudadan¡a para que todos tengan el «valor civil de dar esta batalla de la sociedad a los delincuentes, a los narcotraficantes, a los criminales y a toda aquella persona que viole la ley».
Record¢ que, el martes oltimo, su administraci¢n hab¡a declarado la guerra al crimen organizado y agreg¢: «Hoy anunciamos una estrategia m s, para cerrar filas contra la delincuencia, contra la corrupci¢n y la impunidad».
Tal estrategia se llevar adelante a partir de una «gran alianza, concentrando los esfuerzos en un objetivo comon, un M’xico seguro. Ante la delincuencia, las mexicanas y mexicanos nos sentimos frustrados e indignados. Ya no queremos m s caminar por las calles o circular por las carreteras con inseguridad, ya no queremos ser v¡ctimas de asaltos domiciliarios o secuestros. En pocas palabras: ya no queremos vivir en el miedo», afirm¢ el Presidente.
«Exigimos, exige la sociedad al gobierno que cumpla con su deber, que quienes cometen delitos sean sentenciados y purguen la condena que marca la ley. Tomamos el reto, asumimos nuestra responsabilidad y nos sometemos al juicio de ustedes, al juicio de la opini¢n poblica, al juicio de ciudadanos y ciudadanas con valor civil (…)», se_al¢.
De manera contundente aclar¢ que bajo su administraci¢n no se tolerar¡a la impunidad, y remarc¢ que «garantizar la seguridad de los ciudadanos es el deber primordial del Estado. Su obligaci¢n es asegurar que puedan llevar a cabo sus labores sin riesgo de perder su patrimonio o aon su vida por un acto de violencia».
«Para extirpar este mal debemos atacar en dos frentes: en primer t’rmino, mejorando las condiciones de vida, el acceso comon a las oportunidades, la elevaci¢n del nivel de vida, la calidad de vida, el empleo y las oportunidades. Para que no haya excusas de quienes sostienen que la necesidad nos condujo por el mal camino», explic¢. En segundo lugar, continu¢ Fox, a partir de la participaci¢n de la ciudadan¡a con sus denuncias «ante las autoridades correspondientes cualquier delito cometido».
Reiter¢ que se combatir la corrupci¢n «que protege delincuentes y con base en valores republicanos, iremos reconstruyendo el respeto a la ley, la vigencia plena del estado de Derecho y la vivencia real de los valores, que son la reserva estrat’gica de nuestra naci¢n. los valores universales que distinguen a cada mexicano y a cada mexicana».
«Estamos convocando a unir esfuerzos, ya que el programa de combate a la inseguridad tenemos que consolidarlos juntos» remarc¢ Fox. Para llevar adelante tal cometido, precis¢, «proponemos una alianza social contra la delincuencia. (…) Se trata entonces de involucrar a todos y a todas, especialmente a aquellos que participan ya en forma organizada: los padres de familia, los colegios de profesionistas, las iglesias, las c maras de industriales y de comercio», a fin de que -en conjunto- se vuelvan protagonistas «de esta lucha, detectando la delincuencia, verificando el cumplimiento de las autoridades, a fin de que la misma autoridad pueda extirpar este mal, sin dar tregua ni a servidores poblicos ni a delincuentes en la calle», subray¢.
Mas adelante, el Jefe del Ejecutivo afirm¢ ser conocedor de la gran indignaci¢n que existe en el seno de a sociedad «ante los actos de funcionarios poblicos que protegen a los delincuentes», y enfatiz¢ que «denunciar el delito es cerrarle los espacios a la delincuencia para que esta no pueda actuar en la oscuridad y mucho menos dentro de la comunidad». Al tiempo agreg¢ que «a la denuncia ciudadana deber seguir una adecuada integraci¢n de las averiguaciones previas por parte de los ministerios poblicos».
Los cambios que operan dentro de la administraci¢n Gobierno, explic¢ Fox, son en os de asegurar el manejo «honesto de todos los funcionarios poblicos y un ejercicio de los jueces honesto e incorruptible». Entre estos cambios destac¢ que se est «reinventando (…) la funci¢n y tarea del Ministerio Poblico y la procuraci¢n de justicia», y tambi’n en esa direcci¢n se est «renovando totalmente a la polic¡a investigadora. De la misma manera, se ha puesto en marcha la nueva Secretar¡a de Seguridad Poblica».
Nuevamente reiter¢ que la sociedad deber asumir un rol activo en las tareas de supervisi¢n de las actuaciones de, «los cuerpos policiacos, de los agentes del ministerio poblico; evaluar el desempe_o tanto del polic¡a de zona como del funcionario del m s alto nivel». Para que la ciudadan¡a pueda llevar adelante tal prop¢sito, indic¢ el Presidente mexicano, «abriremos la informaci¢n a la participaci¢n ciudadana para que pueda actuar, para que pueda verificar».
Llam¢ a construir una nueva relaci¢n entre la autoridad y la sociedad y solicit¢ que juntos se definan los «objetivos concretos, medibles, que (…) indiquen en el corto y mediano plazo los resultados» que se obtienen los cuales ser n de conocimiento poblico «asegurando la rendici¢n de cuentas de quienes tenemos la responsabilidad en esta lucha» se_al¢. Seguidamente, explic¢ que para ello ser n establecidos una serie de «instrumentos de evaluaci¢n y publicaci¢n de resultados» a fin de que la sociedad pueda verificar el cumplimiento de las acciones y compromisos» que en junto a las autoridades se establecer n
«Nadie debe permanecer ajeno a esta gran Alianza Nacional. El Gobierno Federal pondr la parte que le toca, con recursos econ¢micos, en infraestructura, en programas y en profesionalizaci¢n, y sobre todo en voluntad pol¡tica; en una voluntad f’rrea para promover la cultura de la legalidad, para vencer la impunidad y la corrupci¢n», recalc¢. No obstante, es menester, enfatiz¢, que «la ciudadan¡a tambi’n ponga su parte: combatiendo y rechazando la violencia, rechazando la exaltaci¢n de la delincuencia».
En otro tramo de su intervenci¢n afirm¢ que es necesario crear «mecanismos de control social adicionales a los gubernamentales». Vale decir, la sociedad se convertir en vigilante. Tambi’n invit¢ a los medios de comunicaci¢n a sumarse «a la lucha contra la delincuencia».
Ya finalizando, asever¢ que todos rechazan quedar «a merced de la delincuencia, y que no se permitir que ‘sta «haga de las suyas y menos que utilice la capacidad corruptora del dinero sucio para seguir actuando impunemente. Frente a las carretadas de dinero habremos de poner los valores que nos distinguen a los mexicanos y la cultura de valores que estamos promoviendo ya dentro del servicio poblico y en todos los cuerpos de seguridad del pa¡s».
