La decisión de iniciar el proceso de transformación -en la institución referida- obedece al diagnóstico que se realizó de la misma, el cual fue presentado al titular del Ejecutivo.
Actualmente la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje presenta graves rezagos, los cuales equivalen ôa dos años de trabajo normal en demandas Individualesö detalla el documento de Presidencia de la República. Al tiempo precisa que la institución cuanta con una capacidad para atender aproximadamente unas 36 mil demandas, en la actualidad son presentadas 50 mil y se encuentran en trámite otras 90 mil.
En lo que respecta al plantel del organismo, el ô50 % de los Presidentes de Juntas Especialesö ha permanecido en el cargo por más de cinco años, en tanto el ô65% tiene más de diez años en al JFCAö.
El diagnóstico realizado da cuenta que -un organismo que requiere de actualización continua de sus funcionarios-, durante años ha permanecido sin ôprogramas de educación continuaö. Detalló el informe que aproximadamente el 75% de su personal «no recibe capacitaci¢n alguna».
Otro de los obst culos para un eficiente desempe_o, se relaciona a la legislaci¢n laboral y los procesos administrativos, y ello debido a la «duplicidad en procesos jur¡dicos y administrativos, cuanto as¡ por los «sistemas de informaci¢n lentos, obsoletos y mal manejados».
En lo atinente a las instalaciones, indica el informe:
«En el edificio central un dictamen pericial ordena ser desalojado. El mobiliario es insuficiente para las juntas . A los dos edificios de la junta en el Distrito Federal acuden diariamente seis mil usuarios, adem s de sus mil empleados. Por falta de reas de archivo est en riesgo el manejo de 90 mil expedientes. En el rea de procedimientos internos no existe sistema de seguridad e higiene. En el rea de sistemas existe s¢lo una computadora por cada dos empleados con tecnolog¡a atrasada que implica lentitud y poca capacidad. La planta de energ¡a es insuficiente para respaldar la operaci¢n continua del sistema».
En la actual coyuntura varios son los desaf¡os que se presentan, entre ellos:
«Aprender a trabajar con el personal y el presupuesto indispensables». Poseer «velocidad de respuesta»; lo cual deber cristalizarse en una «mayor rapidez para cumplir con los preceptos generales de derecho para una justicia pronta y expedita a fin de dar satisfacci¢n a las necesidades de nuestros usuarios». La competitividad es otro de los retos, para lo cual ser menester «crear mecanismos m s eficaces, no s¢lo para saber impartir justicia, sino para prevenir los conflictos».
La nueva JFCA tendr como precepto: «Procurar que no haya injusticia, es mejor que impartir justicia».
Las estrategias a seguir en el proceso de transformaci¢n, ser n b sicamente, reenfocar todas las energ¡as «hacia la profesionalizaci¢n de la gente y la dignificaci¢n de la Junta», indica el documento.
Para tales prop¢sitos la JFCA se concentrar en las actividades sustantivas, es decir:
«Prevenir la injusticia. Conciliar conflictos. Resolver conflictos y juicios».
«Solucionar simult neamente los problemas operativos: asuntos administrativos, recursos materiales, presupuesto».
Finalmente detalla el informe cuales ser n las «l¡neas Estrat’gicas de Acci¢n»
1. Promover la Soluci¢n de los conflictos en el lugar donde se generen
2. Incrementar la productividad jur¡dica y administrativa
3. Generar y desarrollar talento jur¡dico laboral
4. Crear una cruzada por la calidad integral
5. Redefinir la naturaleza jur¡dica y administrativa de la Junta
6. Desarrollar y trabajar bajo aut’nticos indicadores de gesti¢n
Cada uno de estos ejes «se convertir en un proyecto con un Coordinador», indic¢ documento.
En el acto el Jefe de Estado, acompa_ado por el titular de la JFCA, Virgilio Mena Becerra, anunci¢ la asignaci¢n de 90 millones de pesos (9 millones de d¢lares) para ser destinados a obras de infraestructura, tecnolog¡a e incentivos para los funcionarios de la dependencia.
