Menchú, exigió al Jefe de Estado, «detener la represión y la persecución en contra de los indígenas de Ecuador, particularmente de las organizaciones indígenas. que apoyan en estas movilizaciones». Al mismo tiempo lo intima a iniciar el «camino del diálogo y la concertación a fin de solucionar la crisis que hoy se vive en Ecuador, mediante consensos que privilegien los intereses de la mayoría de la población».
Remarcó, que las protestas de indígenas, estudiantes, trabajadores y demás sectores, son una «respuesta legítima de quienes con mayor crudeza han sufrido los efectos de la política económica de los últimos gobiernos».
La Premio Nobel manifestó su «indignación» por los hechos acontecidos en Ecuador y aseveró que Las respuestas del Gobierno a los reclamos de los sectores indígenas y sociales, «ofenden a la conciencia humana» y agregó que ellas responden a «la falta de libertad y de respeto a los más elementales derechos humanos».
En otro tramo de su carta, sostiene que la situaci¢n que atraviesa Ecuador, tal como ha ocurrido -en las oltimas dos d’cadas- en otras naciones del continente latinoamericano son la cristalizaci¢n de la fragilidad de la democracia, «cercada por los intereses de las grandes
transnacionales y sus instrumentos financieros», a o cual se a_ade, la «la falta de visi¢n de los gobernantes para ejecutar pol¡ticas de desarrollo con justicia social», sostuvo Mencho.
