La ceremonia se realizó en el Palacio de las Convenciones en la ciudad de La Habana. En la ocasión Castro expresó su emoción por tal alto honor, en tal sentido, afirmó: ôCreo que en toda mi vida no he sentido tanto tiempo el peso de una carga tan grande como este espectáculo tan emocionante y conmovedor que ustedes han organizadoö.
La delegación mexicana que viajó a la capital cubana estuvo integrada por el Gobernador del Estado de Zacatecas, Ricardo Monreal, el Presidente del Ayuntamiento de la mencionada ciudad, Pedro Goitía, el rector de la casa de altos estudios, Rogelio Cárdenas Hernández, intelectuales, estudiantes y legisladores. Asimismo, participó en el encuentro el representante diplomático de México ante el gobierno cubano, Ricardo Pascoe.
Pedro Goitía, entregó al Comandante Castro las llaves de la ciudad, como símbolo de reconocimiento, admiración y respeto, por su lucha en defensa de la libertad justicia y progreso de los pueblos. El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, tambi’n recibi¢ el «T¡tulo Honor¡fico del Congreso Estatal de Zacatecas», cuanto as¡, un reconocimiento que otorg¢ al pueblo cubano el Gobernador de la entidad mexicana.
Un emocionado Fidel, se pregunt¢ si realmente era acreedor de tantos honores, agregando que entend¡a que «es costumbre hist¢rica simbolizar en una persona los m’ritos de millones de personas, de los cubanos que cayeron en los 132 anos de lucha».
Castro que pronuncio un extenso discurso (dos horas y cuarenta y cinco minutos) afirm¢ que «M’xico» ten¡a «mucho que ver con la Revoluci¢n Cubana». Al mencionar la larga amistad que une ambas naciones, destac¢ que la sinceridad y profundidad de la misma y afirm¢ que «un Plutarco moderno podr¡a escribir las vidas paralelas de M’xico y Cuba».
«A veces a nosotros cualquier cosita de M’xico nos duele m s que si nos lo hiciera cualquier otro pa¡s del mundo. No estoy diciendo que nos hayan hecho nada, enti’ndase bien», asever¢ Castro.
Posteriormente recalc¢, «un gramo de acci¢n mexicana contra Cuba para nosotros equivale a miles de toneladas de acciones imperialistas contra la isla. Un gramo de acci¢n mexicana en favor de Cuba vale m s que decenas de miles de toneladas que nos pudieran ofrecer estos caballeros del norte (Estados Unidos) para que renunciemos a nuestros principios, a nuestra soberan¡a, a nuestra independencia, a nuestra Revoluci¢n».
En otro tramo, record¢ la firmeza mexicana en las ‘pocas m s dif¡ciles del bloqueo pol¡tico y econ¢mico que Estados Unidos impuso a la isla. Castro se_al¢ a la delegaci¢n que M’xico puede contar con uno de sus m s entra_ables hermanos y les expres¢ la infinita gratitud de Cuba.
La delegaci¢n mexicana y las autoridades cubanas, firmaron en la misma jornada una serie de acuerdos de cooperaci¢n , y ratificaron los ya existentes entre las universidades cubanas y mexicanas.
Finalmente, la referida delegaci¢n, el lunes, emiti¢ un documento titulado: «Declaraci¢n de La Habana 2001». En el mismo, reconocieron los esfuerzos y logros del pueblo cubano por paliar la dif¡cil crisis econ¢mica de la oltima d’cada. Al tiempo expresaron que la Revoluci¢n Cubana edific¢ las condiciones sociales, econ¢micas y culturales que permiten el pleno desarrollo de persona humana, sustentado en principios y valores universales.
