Este viernes, en la Casa de Gobierno, el vocero presidencial Ricardo Ostuni, a través de un comunicado de prensa, informó que la iniciativa establece sanciones para quien ôpor cualquier medio, accediere, tomare conocimiento, copiare o grabare el contenido de una comunicación de correo electrónico o facsimilar ajenosö.
El proyecto de ley, confeccionado por el equipo de colaboradores del titular de la cartera de Justicia y hermano del Jefe de Estado, Jorge de la Rúa, sanciona también a quienes ôacceden, graben o copien una conversación telefónica en soportes electrónicos, telemáticos o informativos a los que accedió ilícitamenteö.
En cuanto a las penas previstas para este delito, que castigará con prisión de 2 a 6 años comprende asimismo a quien reprodujere los contenidos o los datos sabiendo que origen es ilegal.
Al tiempo, se precisa en el comunicado que la pena será agravada con la ôinhabilitación especial de 2 a 10 años si el delito fuese cometido por un funcionario público o a quien ejerza tareas de investigaci¢n de datos o de seguridad».
Con relaci¢n a los fundamentos, el proyecto se_ala que «se alude al respeto a la privacidad y a hechos graves de abusiva invasi¢n en la vida privada de los ciudadanos y a la necesidad de adaptar las normas penales a la evoluci¢n tecnol¢gica de los medios de comunicaci¢n entres personas».
As¡ las cosas, parece que la denuncia que realiz¢ -el mi’rcoles 14 del corriente- en sede tribunalicia la diputada radical Elisa Carri¢ acerca de que sus tel’fonos estaban «pinchados» (intervenidos) surti¢ un r pido efecto. En esa oportunidad la legisladora acus¢ a la Secretar¡a de Inteligencia del Estado de ser los autores de la violaci¢n de su intimidad.
Ahora bien, +por qu’ tuvo que esperar el Gobierno nacional a que eso ocurriera para instruir a la cartera de Justicia para que remita al Parlamento el proyecto de ley citado?
Habida cuenta que no es la primera que vez que un ciudadano denuncia que sus comunicaciones son escuchadas por los esp¡as argentinos, las autoridades de la coalici¢n gubernamental volvieron a quedarse un paso atr s en los acontecimientos.
