Con la dimisión del cuestionado funcionario judicial, suspendido por haber incurrido en ôenriquecimiento ilícitoö al presentar su declaración patrimonial ya que no pudo justificar cómo adquirió una lujosa propiedad valuada en 1 millón de dólares, con un estipendio mensual que no supera los 5 mil dólares, el Jury de enjuiciamiento al que debía enfrentarse quedó en aguas de borraja.
Liporaci, ahora tendrá que poner las barbas en remojo, dado que el próximo peldaño será afrontar la causa penal, en la que se le imputa haberse enriquecido ilegítimamente, que tramita el Juez Gabriel Cavallo, justamente quien lo reemplaza en el Juzgado que él ocupaba.
Recordemos que el dimitente era uno de los jueces que, durante la administración del ex presidente peronista Carlos Saúl Menem, fue considerado uno de los mejores amigos del entorno del ex Jefe de Estado, ya que las causas que cayeron en su Juzgado, y que implicaban a los por entonces funcionarios del menemismo por presuntos casos de corrupción, ca¡an en un agujero negro.
