Aylwin, indicó que 200 millones de personas se encuentran bajo la línea de pobreza y agregó: ôEl cuadro es dramático, y todos tenemos una responsabilidad, las élites políticas, también las económicas y las éticas, las que forman conciencia de opinión pública».
En su exposición, sostuvo que de lo que se trata, más que de buscar culpables, es encontrar los acuerdos que permitan corregir tales males, para lo cual, recalcó, ôlo primero es reconocer que no basta el éxito económico. Este es necesario pero no suficiente». Seguidamente, advirtió, ôcifrar las expectativas de que se va a derrotar la pobreza y que vamos a tener unas sociedades de bienestar, sobre la base solo del crecimiento económico, con un modelo muy eficiente, la economía de libre mercado, es soñar, es desconocer la verdad».
El ex Jefe de Estado, señaló que ôel libre mercado es eficiente para crear riquezaö, empero, ômuy injusto para redistribuirlaö.
ôSe plantea mucho, especialmente en la ideología neoliberal, que la libertad lo resuelve todo, y en realidad la libertad es un valor fundamental, pero no es el onico», remarc¢ Aylwin. Al tiempo, agreg¢ que «en una sociedad entre desiguales y en un mercado entre desiguales, la libertad no genera justicia ni bien comon. En realidad, en ese caso, el pez gordo se come al m s chico y en consecuencia la libertad del mercado, sin preocuparnos de la justicia y sin regulaciones que protejan a los d’biles, se traduce en la dictadura de los ricos».
En otro tramo de su intervenci¢n destac¢ que los seminarios que desarrolla el BID, en torno a la cuesti¢n de la «Etica y Desarrollo», entre otros temas, representan un aporte fundamental para «hacer conciencia de estos temas».
«A m¡ me parece fundamental abrir la conciencia, llamar la atenci¢n a la gente, porque la ideolog¡a neoliberal imperante induce a creer que todo se resuelve por el mercado y el ‘xito econ¢mico, y eso es cierto en una medida limitada» afirm¢.
Aclar¢ que el concepto de desarrollo al cual ‘l adhiere es el que ha planteado el Papa Pablo VI en la enc¡clica «Populorum Progressio», en la cual sostiene que «el desarrollo es el paso para cada hombre y para todos los hombres, de condiciones de vida menos humanas a condiciones de vida m s humanas».
Para el ex Presidente de Chile, extern¢ que el desarrollo no es s¢lo «crecimiento econ¢mico, y creo que la ra¡z de los problemas e injusticias sociales, en nuestro tiempo, deriva de una concepci¢n economicista, que funda toda su esperanza de progreso en el crecimiento econ¢mico».
Una sociedad no puede llamarse desarrollada cuando en su seno persisten agudas desigualdades «donde no se respetan los derechos de los trabajadores, donde hay sectores que viven en extrema pobreza junto con sectores que viven en desafiante riqueza», coment¢.
En la parte final de su intervenci¢n subray¢, «en consecuencia el concepto de desarrollo tiene una dimensi¢n econ¢mica que se expresa en el crecimiento, una pol¡tica que se expresa en la democracia y en los derechos humanos, una social, que se expresa en esto que llamamos la justicia social» y «una dimensi¢n ecol¢gica que se expresa en el respeto a la renovaci¢n de los recursos naturales, una cultural, que se expresa en las posibilidades de la gente de desarrollar sus aptitudes y una dimensi¢n ‘tica».
