A las 20 y 15, hora local, por radio y televisión, el ex consultor del Fondo Monetario Internacional discurseó por un lapso de 37 minutos, sin que le se moviera un solo músculo de su cara.
Las repercusiones, ante la magnitud de las medidas económicas anunciadas, no tardaron en llegar. Pocos minutos después de finalizara la alocución, se conoció oficialmente que habían presentado su renuncia los miembros del Frente País Solidario, aliados con el radicalismo en la Alianza gobernante, que integraban el elenco de colaboradores del Jefe de Estado.
Los primeros en hacerlo fueron Ricardo Mitre, Secretario General de la Presidencia y Marcos Makón, titular del Ministerio de Desarrollo Social, funcionarios éstos que habían asumido sus funciones hace menos de 1 semana.
Nilda Garré, Viceministra de Interior, fue la otra frepasista que siguió los mismos pasos de sus compañeros de partido.
En tanto, la Vicejefa de Gabinete de Ministros, la frepasista Graciela Fernández Meijide, según distintos cables de agencias noticiosas, le presentar¡a, el lunes 19, su renuncia al doctor De la Roa.
Por el lado de los radicales, dos fueron los Ministros que decidieron poner pies en polvorosa.
Federico Storani, titular de la cartera de Interior y su colega de Educaci¢n, Hugo Juri.
El jueves por la noche, Chrystian Colombo, en rueda de prensa aseveraba que la Alianza estaba m s unida que nunca ante las medidas econ¢micas que anunciar¡a el Jefe de Hacienda.
Y sin ser agoreros y mucho menos estar dotados de una bola de cristal, cualquiera con dos dedos de frente pod¡a avizorar el quiebre de la Alianza de Gobierno.
Pero no terminaron all¡ las repercusiones tras conocerse el paquete de medidas econ¢micas.
Hoy, a partir de las 11, hora local, los estudiantes universitarios nucleados en la Federaci¢n Universitaria Argentina marchar n hacia el Ministerio de Econom¡a, habida cuenta que entre el lote de anuncios, figura nada menos que un recorte de 360 millones de pesos o d¢lares en el Presupuesto para las casas de altos estudios.
Y para el martes y mi’rcoles pr¢ximos, la Confederaci¢n de Trabajadores de la Educaci¢n de la Repoblica Argentina convoc¢ a la huelga y a movilizarse, profesores, estudiantes y padres, tambi’n hasta el Palacio de Hacienda.
Aon la Asociaci¢n de Trabajadores del Estado, no hab¡a decidido la implementaci¢n de las primeras medidas de fuerza como respuesta al nuevo plan econ¢mico de la coalici¢n gobernante. Vale aclarar que entre las medidas anunciadas por L¢pez Murphy, con las fusiones y las reestructuraciones de dependencias estatales y las eliminaciones pautadas, cerca de 15 mil empleados de la administraci¢n poblica se quedar n sin sus puestos de trabajo.
Dada la relevancia del discurso, consideramos atinado transcribir textualmente el mismo a fin de que el lector pueda conocer las argumentaciones y medidas dadas a conocer por L¢pez Murphy.
«Se_oras y se_ores conciudadanos:
Me dirijo hoy a ustedes, consciente que todos estamos viviendo momentos dif¡ciles tanto en lo econ¢mico como en lo social.
Yo s» que hay muchos argentinos desesperanzados e incr’dulos, sin posibilidades de pensar m s all de las urgencias del presente. Pareciera que los argentinos hemos llegado a una desalentadora conclusi¢n: que el nuestro es un pa¡s en el que ningon esfuerzo es suficiente para salir del estancamiento, impulsar el desarrollo econ¢mico y recuperar un proyecto de sociedad m s justa.
Yo quiero decirles, en mis primeras palabras como Ministro de Econom¡a, que la imagen de una Argentina solidaria y en crecimiento no es la fantas¡a de un discurso demag¢gico sino un futuro posible que deseo se instale pronto entre todos nosotros.
Por ese objetivo de superaci¢n y recuperaci¢n de un lugar en el mundo trabajar’ con ah¡nco. Esta es la instrucci¢n que he recibido del se_or Presidente de la Naci¢n y por la que estoy decidido a
jugarme a fondo.
Tenemos un pa¡s con gran potencial de recursos humanos y naturales, que hacen incre¡ble a los ojos del resto del mundo que afronte recurrentes dificultades para crecer. Constituimos un enigma para muchos estudiosos de la Argentina que, al igual que en muchas familias, se preguntan: +qu’ nos pasa que nos cuesta tanto avanzar?
Argentina es un pa¡s que puede tener un gran futuro. Un pa¡s cuyos riesgos estructurales son muy bajos: no tenemos tensiones raciales ni religiosas. Y luego de muchas d’cadas hemos creado mecanismos de cooperaci¢n con los pa¡ses vecinos que han eliminado las hip¢tesis de conflicto regional y abierto nuevas oportunidades de negocios. El resto del mundo nos ofrece tambi’n enormes posibilidades que tenemos que saber aprovechar para desarrollar al m ximo nuestra potencialidad. No hay nada que nos impida volver a crecer en la medida que nos organicemos bien como Naci¢n.
La nostalgia de la Argentina grande viene de un per¡odo en el que nuestro pa¡s era un actor importante en el escenario internacional. Aquella Argentina fue la que indujo a nuestros abuelos (en mi caso espa_oles e irlandeses) a radicarse en estas tierras. Fue cuando estuvimos integrados al mundo cuando mejor nos fue, y es por ello que un eje insoslayable de una pol¡tica
econ¢mica ganadora debe estar basada en una mayor integraci¢n a la econom¡a mundial.
Argentina tiene que salir a recuperar sus verdaderas fuentes de crecimiento. Que no pasan por la soluci¢n m gica e irresponsable de modificar el r’gimen de convertibilidad sino por movilizar su fenomenal dotaci¢n de recursos. El desarrollo de ningon pa¡s ha sido el resultado de su r’gimen cambiario. Sobre este punto quiero ser claro, lo dir’ una sola vez, salir de la convertibilidad ser¡a un error de proporciones impensables en la Argentina.
Necesitamos volver a tener un proyecto compartido de pa¡s en un marco de transparencia, de moral poblica y privada, con reglas claras y previsibles, e instituciones cre¡bles. S¢lo as¡ construiremos una sociedad din mica, con igualdad de oportunidades para todos los argentinos.
Diagn¢stico
A principio de los 90, la econom¡a argentina tuvo un punto de inflexi¢n al vencer la gran estafa social de la inflaci¢n, cuando ningon padre de familia sab¡a c¢mo llegar¡a a fin de mes ni el empresario ten¡a horizontes de inversi¢n. Pero eso no fue suficiente para despegar definitivamente, porque no se vencieron simult neamente los vicios del despilfarro del gasto poblico, de la evasi¢n y de la inequidad. Pasaron diez a_os sin enfrentar este problema y hoy estamos nuevamente ante un desaf¡o de gran magnitud para asegurar estabilidad, crecimiento y el bienestar social de los argentinos.
As¡ como la inflaci¢n imped¡a ver el horizonte de crecimiento, el despilfarro estatal, una evasi¢n insoportablemente alta y el desmedido crecimiento de la deuda abonaron la corrupci¢n, destruyeron el sentido de justicia y solidaridad social y terminaron frenando la inversi¢n privada y el crecimiento. Sin inversi¢n no hay crecimiento, sin crecimiento no hay empleo y sin empleo se profundiza la exclusi¢n social.
Tama_os lastres est n poniendo en riesgo nuestro futuro como pa¡s. Tenemos que eliminarlos de ra¡z, porque si no lo hacemos, seguiremos sin poder dar respuesta a las justas y comprensibles
demandas b sicas de la sociedad argentina.
Durante la oltima d’cada, el gasto poblico aument¢ m s all de las posibilidades genuinas de ser cubierto por los ingresos fiscales. La diferencia entre lo que se gastaba y los ingresos genuinos se financi¢ primero con los recursos de las privatizaciones y posteriormente con un endeudamiento creciente.
Pero todo pa¡s cuyo endeudamiento crece m s que su capacidad de pagar finalmente pierde la confianza de los ahorristas y de los inversores y su crecimiento econ¢mico se detiene. El aumento del gasto poblico improductivo impone una carga tan pesada al resto de la econom¡a que reduce su competitividad y hace imposible el despegue de cualquier proyecto serio de crecimiento.
Pero resolver el problema del d’ficit fiscal no se agota en el manejo sensato del gasto sino tambi’n en la eficaz administraci¢n de la recaudaci¢n de impuestos. En nuestro pa¡s »ste es lamentablemente otro mal entendido. Los organismos de recaudaci¢n no funcionan como debieran y la evasi¢n alcanza niveles inmorales. Hay que terminar de una buena vez con un sistema que hace la vista gorda a la evasi¢n y el contrabando, en tanto que concentra su presi¢n en los sectores m s d’biles y honestos de la comunidad de contribuyentes. Al final terminan pagando justos por pecadores.
Al Estado, en consecuencia, hay que ref¢rmalo s¡ o s¡, no s¢lo para que gaste lo que corresponde y como corresponde, sino tambi’n para que cobre los impuestos con justicia. Queremos un Estado que preste servicios de calidad, sin burocracias innecesarias y que atienda al ciudadano con respeto.
La crisis recurrente
Desde diciembre de 1999 este gobierno, atendiendo a la cr¡tica situaci¢n de las finanzas poblicas, ha hecho esfuerzos para ordenar las cuentas poblicas. Sin embargo, estas alternativas no fueron suficientes, o se llevaron adelante sin la firmeza necesaria, y no alcanzaron para revertir la cr¡tica situaci¢n planteada.
Es por estos motivos que les menciono que la econom¡a no crece desde hace casi tres a_os. Y yo les aseguro que no vamos a volver a crecer si no nos sentamos a resolver estos problemas
seriamente.
Fue en este contexto que se negoci¢ un programa de asistencia financiera con la comunidad internacional, conocido como blindaje.
Este programa por aproximadamente 40 mil millones de d¢lares deb¡a despejar las dificultades de financiamiento que nuestra econom¡a sufr¡a.
Esta asistencia financiera de la comunidad internacional no resuelve por si sola los problemas de Argentina. Sino que deb¡a ser acompa_ada por el compromiso de nuestra sociedad en pos de aprobar una serie de medidas complementarias que permitieran consolidar la solvencia fiscal.
Entre estas iniciativas se encuentran la reforma previsional y la de obras sociales, que en su oportunidad fueron implementadas a trav’s del mecanismo de necesidad y urgencia o directamente por decretos del Poder Ejecutivo con vistas a su eventual conversi¢n en leyes. As¡ como el Compromiso Federal para el Crecimiento y la Disciplina Fiscal, que estableci¢ un l¡mite a las transferencias que la Naci¢n har¡a a las provincias, y la contenci¢n del gasto poblico provincial.
El programa de financiamiento que acord¢ nuestro pa¡s presenta hoy serios desv¡os respecto a lo comprometido tan solo hace unos meses. En el primer trimestre del a_o estos suman 740 millones de d¢lares. Para el a_o ya estamos previendo que de no tomar medidas el incumplimiento de metas estar¡a en torno de los 2.000 millones. Para este escenario no hay financiamiento.
¨Cu les son los componentes que explican semejante desv¡o en el primer trimestre?
385 millones son explicados por menores ingresos, 275 millones por exceso de gasto (144 millones correspondientes al a_o pasado) as¡ como 79 millones por mayores intereses. Estos desv¡os en la programaci¢n financiera del gobierno son inaceptables en general y no dejan de ser altamente preocupantes cuando se producen en un lapso de unos pocos meses desde el momento en que se asumieron los compromisos.
Quedan entonces a la luz los tres problemas esenciales de la gesti¢n fiscal: gastos excesivos, ingresos insuficientes y un elevado endeudamiento.
Mis convicciones para enfrentar esta situaci¢n pueden ser resumidas en torno a cinco ejes centrales. Luego detallar’ las medidas concretas que propongo.
Primero, preservar y fortalecer la cohesi¢n social. El hombre poblico que no encuadra su vocaci¢n pol¡tica con ese objetivo, falla en lo esencial. El conocimiento y las pr cticas de la pol¡tica econ¢mica s¢lo hacen sentido si est n dirigidas al crecimiento del bienestar social.
Segundo. Solvencia fiscal de corto y largo plazo, crucial para crear las condiciones que hacen al desarrollo del mercado de capitales, financiero, y del financiamiento poblico y privado. No hay un instrumento tan poderoso para impulsar la actividad econ¢mica como cumplir con estas reglas. La insolvencia es inviabilidad e indeterminaci¢n de las tasas impositivas y de inter’s.
Tercero. Competencia, que es la se_al de un capitalismo sano.
Sin competencia en Argentina no podremos ser competitivos en el mundo. Hemos avanzado en la defensa de la competencia y debemos perseverar en este camino. Debemos ser obsesivos con la idea de que la base de nuestro sistema econ¢mico debe ser la igualdad de oportunidades para los individuos y las empresas. Desregulaci¢n donde corresponda, regulaci¢n eficiente cuando sea necesario y competencia siempre son los mecanismos para alcanzarlo. No hay mejor instrumento para liberar la energ¡a creativa de nuestras Peque_as y Medianas empresas que liberarlas del reglamentarismo y restricciones que ahogan su energ¡a.
El cuarto principio es el de la transparencia, vital en una sociedad abierta y de gobierno de la ley y vital para evitar comportamientos oportunistas que favorecen la prebenda y el privilegio.
Quinto, la previsibilidad. Sin previsibilidad, sin certezas b sicas, la fortaleza y el funcionamiento de una econom¡a moderna se afecta de manera sustancial.
La recuperaci¢n del potencial productivo de nuestro pa¡s requiere entonces trabajar sistem ticamente en estas cinco dimensiones. S¢lo as¡ podremos revertir nuestra historia de compromisos no cumplidos. Es por ello que considero esencial que instrumentemos legalmente las medidas oportunamente sancionadas por decreto, que cumplamos rigurosamente el Compromiso Federal para el Crecimiento y la Disciplina Fiscal, y que reencaucemos el programa financiero del Gobierno Federal retomando las metas originariamente comprometidas. Avanzar con firmeza y consistencia en el cumplimiento de los compromisos asumidos es el onico camino para reponer el financiamiento de la econom¡a argentina, e impulsar el crecimiento y el empleo.
El programa econ¢mico
En funci¢n de este diagn¢stico he presentado al se_or Presidente de la Naci¢n un programa econ¢mico que contiene el conjunto de medidas imprescindibles para corregir de inmediato la situaci¢n fiscal, pero al que se suman una serie de transformaciones de fondo que persiguen el objetivo de reconstruir la econom¡a y asegurar condiciones de crecimiento y equidad social.
El pilar b sico del programa econ¢mico es la reforma estructural del Estado y su fortalecimiento institucional. Mi propuesta se basa en una reforma del Estado para que logre un funcionamiento acorde con las responsabilidades del sector poblico. Un Estado al servicio de la gente.
Esa reforma permitir un ahorro permanente que reducir los niveles de d’ficit y la vulnerabilidad de las finanzas poblicas.
Tambi’n aumentar la competitividad de la econom¡a al reducir los costos financieros y los costos impositivos. Me propongo reducir impuestos en la medida en que vayamos disminuyendo el gasto poblico y logremos controlar el d’ficit fiscal, dedicando un 50 por ciento de los ahorros a este fin. Esta liberaci¢n de recursos del sector poblico devolver al sector privado los incentivos y la capacidad de generar inversiones que multiplicar n los negocios y el empleo en Argentina.
Esta reforma consistir en una reorganizaci¢n integral del Estado. Habr una reducci¢n del aparato estatal por eliminaci¢n de superposiciones y de niveles innecesarios, por la introducci¢n de reglas de eficiencia e incentivos que implicar n aumentos de productividad y mejor calidad de los servicios, por la supresi¢n de reparticiones que cumplen funciones no esenciales o bien tercerizables y por la eliminaci¢n de privilegios y prebendas.
Vamos a jerarquizar la funci¢n poblica, revalorizando las tareas b sicas de la administraci¢n. La reforma tambi’n implicar la transferencia de recursos humanos desde el sector poblico al privado. Se contemplar en este proceso la situaci¢n personal de los empleados del Estado que no continuar n en la nueva administraci¢n. A ellos no se les suprimir n ni reducir n los ingresos por un per¡odo significativo y se los asistir mediante capacitaci¢n e incentivos a las empresas que los tomen en el futuro. Los ahorros en esta reforma ser n del orden de los 3.500 millones por a_o una vez implementada.
Tambi’n se avanzar en la venta de activos. El objetivo de estas ventas es el de movilizar la inversi¢n productiva en Argentina y eficientizar la econom¡a. Hemos incorporado a la lista de privatizaciones las empresas relacionadas al Banco Naci¢n, la Loter¡a Nacional, la Casa de la Moneda, entre otros. Estas privatizaciones se realizar n durante el curso de mi gesti¢n, atendiendo a la transparencia de procedimientos.
El segundo pilar de mi programa se basa en una serie de reformas estructurales. En lo que se refiere a nuestra pol¡tica de comercio exterior haremos converger la econom¡a a niveles de apertura acordes a los de un pa¡s plenamente integrado al mundo.
El pa¡s seguir avanzando en los procesos de integraci¢n regional y con los distintos bloques comerciales del mundo.
En materia de dise_o regulatorio la Comisi¢n de Comercio Exterior ordenar su funcionamiento para que las acciones antidumping se lleven dentro de un marco transparente, independiente y libre de la acci¢n de los grupos de inter’s y de presi¢n.
Tambi’n enviaremos al Congreso iniciativas destinadas a reducir los costos laborales unitarios sin afectar los salarios que reciben los trabajadores, as¡ como para eliminar estatutos y convenios que otorgan privilegios injustos.
En cuanto a los servicios poblicos, creo que la comunidad convendr conmigo que, manteniendo los marcos regulatorios existentes, necesitamos mejores entes reguladores. Por ello enviaremos un proyecto de ley basado en cuatro principios rectores:
a) la previsibilidad y el respeto contractual,
b) la defensa de la competencia y de los consumidores,
c) la independencia, autarqu¡a y autonom¡a,
d) la transparencia y uniformidad del proceso regulatorio.
La renegociaci¢n permanente de los contratos no es un acto gratuito. La inestabilidad contractual forma parte del costo y del riesgo argentino. Esto debe cambiar. Vamos a defender el respeto contractual como forma de proteger a consumidores y contribuyentes de renegociaciones onerosas para la sociedad.
El PAMI (Obra Social de Jubilados y Pensionistas) necesita aumentar la calidad y eficiencia de los servicios que ofrece. Por lo que iremos a fondo con la transformaci¢n de esta instituci¢n.
Enviaremos un proyecto de Ley de Hidrocarburos que privilegie el traspaso del dominio a las provincias como lo indica la Constituci¢n Nacional y la ratificaci¢n de los decretos de desregulaci¢n. Tambi’n impulsaremos el tratamiento parlamentario de la nueva ley de Seguros.
Finalmente, el tercer pilar de este programa econ¢mico contiene medidas de aplicaci¢n inmediata para recuperar la solvencia fiscal. A diferencia de experiencias previas se eliminan privilegios que la sociedad reclama corregir.
Estas medidas implicar n un esfuerzo de reducci¢n de gasto total y de exenciones tributarias de 2.000 millones de pesos en el a_o en curso, el que deber ser compartido entre la Naci¢n y las
provincias.
El Estado nacional encarar una reducci¢n del gasto poblico de 890 millones de pesos. El grueso de esta reducci¢n corresponde a la eliminaci¢n de gastos que la sociedad ha encontrado irritantes, por representar la persistencia de privilegios intolerables. Esto incluye gastos en ANSES (Administraci¢n Nacional de la Seguridad Social) tales como la eliminaci¢n de las pensiones graciables otorgadas por el Congreso, y la eliminaci¢n de los abusos en asignaciones familiares. Tambi’n se eliminar n todas las becas otorgadas por senadores y diputados.
El Fondo Especial del Tabaco, que tradicionalmente se ha concentrado en subsidiar a los grandes productores, ser reasignado para financiar el presupuesto del Ministerio de Educaci¢n de la Naci¢n. Ser eliminado el subsidio a las naftas patag¢nicas, que en el pasado ha sido fuente de una alta evasi¢n, y los recursos obtenidos tambi’n ser n orientados al Ministerio de Educaci¢n.
La eliminaci¢n de estos privilegios ha sido un objetivo recurrente de varias administraciones. Intentos que han derivado consistentemente en el fracaso. ¨Por qu’ insisto, entonces, en una soluci¢n que ha resultado tan dif¡cil? Porque es justamente por la recurrencia de los intentos fallidos, y por la consecuente recurrencia de los desequilibrios fiscales que enfrentamos, que aprendemos la lecci¢n que la causa de nuestros propios fracasos es el no encarar con firmeza estas medidas, aon m s necesarias cuando implican la eliminaci¢n de privilegios. Las Universidades han recibido un aumento importante de recursos durante la oltima d’cada, pasando de 919 millones en 1992 a 1.744 millones en el a_o 2000. Este a_o, para acompa_ar el esfuerzo fiscal, las transferencias a Universidades no podr n superar los 1.440 millones de pesos, lo que implica un recorte de 360 millones respecto a lo presupuestado.
El Ministerio de Educaci¢n decidir el reacomodamiento presupuestario que implicar la reducci¢n de partidas y el aumento de fondos recibidos por el Fondo Especial del Tabaco y del subsidio a las naftas patag¢nicas. Con el nuevo presupuesto, ser necesario mejorar la asignaci¢n del gasto, as¡ como buscar alternativas de financiamiento que permitan al mismo tiempo una mejora de la equidad distributiva. Todos sabemos que los sectores de menores recursos tienen grandes dificultades para acceder a la educaci¢n superior. Esta es la oportunidad para que los responsables de la gesti¢n de las Universidades puedan proponer un sistema universitario basado en la igualdad de oportunidades.
Tambi’n se reducir n exenciones impositivas. Entre las propuestas se encuentran adecuaciones en IVA (Impuesto al Valor Agregado), as¡ como algunas exenciones en el impuesto de ganancias. Estas medidas aportar n unos 100 millones adicionales.
Las transferencias a las provincias ser n recortadas en 970 millones de pesos. Entre las partidas eliminadas incluimos 100 millones en Aportes del Tesoro Nacional, que en el pasado han sido usados como instrumentos de negociaci¢n pol¡tica m s que como instrumentos de desarrollo provincial. Cada jurisdicci¢n decidir el reordenamiento presupuestario que sea necesario para financiar su presupuesto educativo, lo que ser facilitado por el Gobierno nacional, que les dar libertad para disponer de otras transferencias que actualmente est n condicionadas a otros usos.
Esta reasignaci¢n de recursos no implicar m s del 3 por ciento de sus ingresos totales. En un contexto de desequilibrios tan pronunciados, es importante que cada provincia asuma su rol en la mejora de la eficiencia del gasto. S¢lo as¡ podr n sostener el nivel de los servicios b sicos como es el caso de los sistemas educativos que es hoy exclusivamente responsabilidad provincial.
Asimismo, el Gobierno deber redoblar su esfuerzo para reducir la evasi¢n mejorando la administraci¢n tributaria. Todos sabemos que el flagelo de la evasi¢n conduce a tasas impositivas elevadas y a una gran inequidad contributiva. Se produce un c¡rculo vicioso que alienta aon m s la evasi¢n. Este ciclo perverso debe ser cortado de cuajo, y es por ello que estar evaluando personalmente los planes de reforma y modernizaci¢n actualmente en curso en la AFIP (Administraci¢n Federal de Ingresos Poblicos).
Estamos totalmente comprometidos a cumplir los compromisos asumidos de alcanzar las 100.000 fiscalizaciones a principios del a_o 2002, as¡ como la implantaci¢n del Fuero Penal Tributario. La lucha contra la evasi¢n no se har a trav’s de nuevas moratorias, sino a trav’s de la bosqueda y el castigo de los evasores.
Tanto en la reforma de la salud como en la reforma del r’gimen previsional evitamos agravar la regresividad distributiva.
Queda por delante un desaf¡o insoslayable para el pa¡s que queremos: reformular los programas sociales a fin de evitar la burocracia, la demagogia y el clientelismo que impiden que la acci¢n social llegue a los argentinos m s necesitados. Debemos impulsar una nueva visi¢n de la acci¢n social basada en programas transparentes, conciliando solidaridad con responsabilidad para que no se perpetoe la exclusi¢n generaci¢n tras generaci¢n.
Estas medidas, con excepci¢n de las iniciativas tributarias, ya han sido aprobadas por decretos de necesidad y urgencia. En el curso de las pr¢ximas semanas estaremos enviando al Congreso las leyes correspondientes a la derogaci¢n de las exenciones impositivas as¡ como la ley de reforma del Estado.
Es imperioso que tambi’n se transformen en leyes, los DNU (decretos de necesidad y urgencia) correspondientes a la reforma del r’gimen previsional y de obras sociales para que este consenso pol¡tico y legislativo pueda despejar las dudas y prevenciones que existen sobre su instrumentaci¢n.
S¢lo hay un proyecto de pa¡s con solvencia fiscal, con seguridad jur¡dica, con reglas claras y previsibles, con una plena integraci¢n al mundo y garantizando la cohesi¢n social. El programa que he presentado es el mecanismo para alcanzarlo y es el que el Poder Ejecutivo llevar al Parlamento. De la aprobaci¢n inmediata de esta propuesta, depende que la econom¡a avance, aprovechando su potencial productivo con toda energ¡a y evitando los riesgos de una incertidumbre inaceptable».
