La medida contempla operativos de vigilancia en restaurantes y puntos fronterizos, cuanto así técnicas de desinfección de pasajeros en el Aeropuerto de la Ciudad de México que provengan del Viejo Continente.
Romero, reconoció que no existe garantía de que las personas puedan consumir carne sin ningún grado de toxicidad, lo cual se debe a los malos manejos que se pudieran registrar en alguno de los eslabones de la cadena.
Por su parte, Trujillo reconoció que el país no cuenta con la infraestructura necesaria para llevar a cabo las inspecciones de carne de importación que provienen de Estados Unidos, la cual -a partir de la entrada en vigor de la Ley de Sanidad Animal- deberá ser revisada en territorio nacional. Asimismo, aseveró que la salud animal es un asunto de ôseguridad nacionalö puesto que si ingresara la fiebre aftosa al país acarrearía importantes pérdidas a la economía.
