Romero se identificó con los mas necesitados y dedicó su vida sacerdotal a trabajar por el bien de las mayorias. A la misa acudieron feligreses de todo el país como una muestra de cariño al obispo asesinado y en solidaridad con quienes lo perdieron todo en los terremotos de enero y febrero últimos.
«Hemos llegado a Candelaria, pese a las limitantes en la carretera», dijo el obispo Ricardo Urioste. Además, llamó a los salvadoreños a construir un nuevo país, «donde la gente viva dignamente» y donde no haya violencia. Monseñor Romero no necesito de un terremoto, para ayudar», dijo Urioste.
En el resto de país se realizaron varias actividades para recordar la vida y mensaje del obispo. Oscar Romero nació en Ciudad Barrios en 1917. Fue nombrado obispo en 1967. Once años mas tarde, el Parlamento Ingles lo propuso para Premio Nobel de la Paz.
En la la misa del «domingo de palmas» en 1980, en la catedral, Romero llamo a los soldados a rehusarse a obedecer ordenes de «asesinar a sus hermanos campesinos indefensos». El d¡a siguiente, a las 18:30, cayo asesinado por un franco tirador. (Sv/YZ/Ig-Pf/Dh-Vi/ap)
