El golpe de Estado ocurrido a principios de este mes en Venezuela pretendía sacar al país de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), según el presidente venezolano, Hugo Chávez, en una entrevista emitida por el canal qatarí de televisión por satélite Al Yazira.
Chávez acusó a »otros países» de haber participado en el golpe de Estado para derrocar a su Gobierno, pero no precisó cuáles.
Según el Presidente venezolano, la »primera intención» de los golpistas durante su período de algo más de un día en el poder fue excluir a Venezuela de la OPEP, »decisión que habría hecho bajar los precios del petróleo».
Los países industrializados, especialmente EEUU, han reiterado sus presiones a los productores de crudo para que articulen una política que mantenga bajos los precios del petróleo, pero éstos han insistido en que una banda de precios de entre 22 y 28 dólares por barril es una »cotización justa» para ambas partes.
»La estrategia de la OPEP de mantener el equilibrio entre la oferta y la demanda ha sido exitosa», dijo Chávez, promotor del »sistema de bandas» que actualmente utiliza la organización, por el que se aumenta o reduce la producción si los precios bajan de 22 dólares por barril o superan los 28.
Chávez visitó en el año 2000, antes de la segunda Cumbre de la OPEP que se celebró en Caracas a finales de ese año, todos los países de la organización, incluido Irak, sometido a sanciones de la ONU y excluido del sistema de cuotas proporcionales que rige la producción de los otros 10 países del cartel.
De ese modo, el jefe del Estado venezolano se convirtió en el primer gobernante elegido democráticamente que visitaba en Bagdad al presidente iraquí, Saddam Hussein, desde la guerra del golfo Pérsico de 1991, con lo que provocó la indignación de Estados Unidos.
En respuesta a una pregunta sobre si los servicios secretos israelíes (Mossad) apoyaron el golpe de Estado en Venezuela, el mandatario no contestó, e indicó que »algunas de las armas incautadas a los rebeldes, fusiles automáticos y granadas antitanque, no son usadas por el Ejército» de su país, por lo que deducía que tenían que haber llegado del extranjero.
»Las armas están ahora en poder de los investigadores, que revelarán quiénes participaron en el golpe», puntualizó.
Chávez aseguró que su gobierno colabora en la lucha contra el terrorismo internacional y que ha entregado datos de cuentas bancarias de algunas personas y partidos venezolanos, que »han revelado que no existen elementos terroristas en nuestro país, incluida la comunidad árabe».
»La comunidad árabe de Venezuela merece todo el respeto y tiene las mismas obligaciones que las demás», dijo Chávez, ante de concluir: »Estoy seguro de que no hay ningún terrorista entre ellos».
Aram
