El plan antidrogas y de desarrollo del presidente de Colombia, Andrés Pastrana, generará más problemas que soluciones, dicen expertos de tres organizaciones no gubernamentales de derechos humanos, ambiente y de estudio del narcotráfico.
El llamado Plan Colombia no ataca a fondo el problema del tráfico de drogas, el principal objetivo enunciado, y en cambio, profundizará el conflicto interno, con su secuela de más personas desplazadas, violaciones de los derechos humanos y daños al ambiente, sostienen los especialistas.
Ricardo Vargas, coordinador de Acción Andina, que estudia la situación del narcotráfico en la región, señaló que el fuerte componente militar del programa va a producir un aumento de las acciones armadas en el sur del país.
El plan colombiano será financiado en parte por una asistencia de 1.600 millones de dólares de Estados Unidos, que estudia el Congreso a solicitud del presidente Bill Clinton.
El gobierno de Pastrana lo define como »una estrategia integral» para fortalecer la lucha contra el narcotr fico, acabar con la violencia, promover el respeto de los derechos humanos y el desarrollo econ¢mico.
La ayuda estadounidense »abre una definitiva relaci¢n estructural proyectada a ocho a_os», con la cual Washington busca afianzar en la regi¢n su estrategia antidrogas, dijo Vargas a IPS.
El experto opin¢ que la ayuda ofrecida por Estados Unidos no va a solucionar el problema del narcotr fico, porque no ataca su principal soporte, que es el capital de las organizaciones criminales para financiar los cultivos.
La asistencia militar estadounidense contenida en el plan, »lleva impl¡cita una redefinici¢n de las Fuerzas Armadas» de Colombia, indic¢ Vargas.
En ese marco, »la creaci¢n de batallones antinarc¢ticos en el Ej’rcito, como una fase posterior para comprometer a las dem s fuerzas de la regi¢n», reemplazar en gran parte a la polic¡a en la lucha contra el tr fico de drogas, explic¢.
Estos batallones actuar n en el sur de Colombia, con epicentro en el departamento de Putumayo, donde, segon las agencias antidrogas estadounidenses, »se produce cerca de 80 por ciento de la coca colombiana, en cultivos protegidos por la guerrilla izquierdista».
Putumayo es una zona estrat’gica para la coordinaci¢n de la guerrilla, que ser defendida a muerte, ante lo cual el Estado ser incapaz de garantizar la vida de la poblaci¢n civil que va a quedar en medio de una feroz guerra, indic¢ Vargas.
En caso de plantearse este escenario se intensificar el desplazamiento de personas de sus hogares, uno de los graves problemas que afronta Colombia, apunt¢ Jorge Rojas, director de la Consejer¡a para los Derechos Humanos y el Desplazamiento.
Rojas estim¢ en 150.000 las personas que se ver n obligadas a dejar la zona por la intensificaci¢n de la guerra al implementarse el Plan Colombia, las cuales se sumar n a los 1,5 millones de colombianos desplazados por el conflicto interno en los oltimos 15 a_os.
Un informe de la organizaci¢n no gubernamental Human Rigths Watch indic¢ que Colombia ocup¢ en 1999 el tercer lugar entre los pa¡ses con mayor nomero de personas desplazadas por la violencia, detr s de Sud n y Angola.
La tercera advertencia respecto de los efectos negativos del plan antidrogas la hizo Alberto Yepez, del grupo no gubernametal ambientalista Corporaci¢n Regi¢n, de Medell¡n.
Yepez sostuvo que los programas de destrucci¢n de cultivos mediante fumigaci¢n a realizarse ocasionar n »una grave devastaci¢n del ambiente en la regi¢n amaz¢nica».
El programa gubernamental prev’ desarrollarse durante tres a_os, con una inversi¢n total de 7.500 millones de d¢lares, de los cuales Estados Unidos aportar¡a 1.600 millones, el gobierno colombiano 3.500 millones y el resto por los eventuales donantes que convoque la mesa a instalarse en junio en Espa_a. El proyecto tambi’n recibe cr¡ticas de otros sectores locales y del exterior.
En una columna period¡stica publicada en la edici¢n de la revista estadounidense The Economist que circul¢ la semana pasada se afirma que »el Plan Colombia es ambiguo y los resultados podr¡an decepcionar».
El columnista agreg¢ que Estados Unidos esta comprometiendo mucho dinero y equipo militar »para pelear en una selva extranjera», en un pa¡s donde su presidente enfrenta problemas muy dif¡ciles.
Tambi’n las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con las que est negociando Pastrana, consider¢ que el plan »es una declaratoria de guerra» que se esconde detr s de una supuesta lucha antidrogas.
El portavoz de las FARC en la mesa de di logo de paz, Raol Reyes, dijo que ese grupo guerrillero, el mayor y m s antiguo del pa¡s, rechaza la propuesta de Pastrana, porque »facilitar una mayor injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de Colombia». (Co/YZ/Ong/Pp-Ir/ap)
EL PLAN COLOMBIA TENDRA MAS INCONVENIENTES QUE VENTAJAS, SEG+N ANALISTAS
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