Ya no es posible avanzar y esperar sólo una mejora secundaria, sino una profunda transformación de la sociedad, expresó el obispo Samuel Ruiz, al referirse a las agresiones que el Ejército mexicano realiza en contra de las comunidades indígenas de Chiapas.
Samuel Ruiz, quien hasta la fecha encabeza el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, pronunció estas palabras al hacer la presentación del Informe Anual del organismo, titulado «La guerra en Chiapas: +incidente en la historia?», correspondiente a 1999. En este informe de 85 casos de violaciones a los derechos humanos 39 fueron ocasionados por el Ejército.
En el propio Ejército se violan los derechos individuales señaló, al referirse a los soldados que siendo portadores del SIDA son despedidos de la entidad para evitar los gastos ocasionados por la enfermedad.
El movimiento indígena en Chiapas ha tenido como respuesta, de parte del gobierno, incontables acciones militares y paramilitares que han provocado un profundo deterioro de la vida de cientos de comunidades que viven cercadas por el Ej’rcito, y desplazadas de sus lugares de origen.
Al respecto el Obispo expres¢, que los observadores internacionales y la solidaridad nacional han servido para contrarrestar la informaci¢n oficial y que Chiapas tiene hoy d¡a una repercusi¢n a nivel mundial, porque en todas partes se habla de lo que aqu¡ est pasando, evit ndose de cierta manera la impunidad.
Me voy de Chiapas, pero Chiapas se va conmigo, termin¢ diciendo Samuel Ruiz, en su oltimo acto poblico en San Crist¢bal de Las Casas, antes de la llegada de su sucesor el Obispo Felipe Arizmendi. (Mx/QR/Ig/Dh/mc)
Margarita Plaza
