Para las autoridades de la Cámara de Industrias Aceiteras de la República Argentina (CIARA) debería actuar la Cancillería a fin de dirimir tales irregularidades comerciales.
Aclararon que, si bien la Argentina había realizado una presentación formal ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) con relación al tema, negociaciones que han comenzado el 1 de este mes y que, como mínimo insumirían 1 año, estimaron que en ese lapso se perdería la posibilidad de colocar aceites vegetales en mercados demandantes.
Asimismo, subrayaron que habían tomado conocimiento de que las autoridades peruanas comenzaron una pesquisa para establecer si los reintegros que percibe el sector exportador argentino operan como un subsidio para la actividad, cuestión que también los preocupa.
Y un nuevo signo de inquietud señalaron los industriales de la CIARA: el alza que aplicaron China e India, en los derechos de importación a lo largo de 2000.
Ante ese escenario, las perspectivas exportadores del sector son desalentadoras, comentaron desde la entidad.
Con relaci¢n al caso de Chile, ese pa¡s aplica un gravamen de importaci¢n que horquilla entre el 5 y 7% e incluye, en su sistema arancelario, un sistema de bandas de precios que puede llegar a recargar hasta el 31,% las mercanc¡as que ingresan en el territorio.
Vale se_alar que las autoridades chilenas, desde hace un a_o, aplicaron salvaguardas sobre el aceite puro con el prop¢sito de proteger a la industria local, siendo prorrogada la medida acorde a los plazos permitidos por la OMC. Decisi¢n, que segon lo expresado por los directivos de la CIARA, da_¢, de manera directa a la Argentina y a Bolivia, que debieron volcarse a la colocaci¢n de aceite mezcla para as¡ poder compensar los efectos negativos.
No obstante ello, el mes pasado, Chile increment¢ la tasa de importaci¢n a dichos aceites y al envasado, llevando la carga arancelaria a m s del 50%.
Alberto Rodr¡guez, Director Ejecutivo de la CIARA explic¢ que «por el aceite mezcla, la Argentina est pagando un 6 por ciento de arancel normal y un 48 como consecuencia del sistema de bandas y las salvaguardas’.
La pretensi¢n de los empresarios argentinos es que las autoridades nacionales le respondan a Chile con la misma moneda y, puntualiz¢ que se podr¡an adoptar medidas similares a las dispuestas por el Gobierno de Bolivia, en donde los exportadores del rubro lograron cupos para poder exportar aceite puro.
Rodr¡guez remarc¢ que, si bien Chile no constituye el principal destino de las exportaciones aceiteras, resalt¢ que era preciso defender esa plaza justamente en circunstancias en que su sector soporta el impacto del alza en los derechos de importaci¢n aplicados por la India y China.
Con respecto a la preocupaci¢n que experimentan los industriales aceiteros, los directivos de la CIARA avizoran un futuro plagado de incertidumbres, habida cuenta de la ca¡da constante que muestran las cotizaciones de los aceites en el mercado internacional.
Por oltimo, respecto de la investigaci¢n que realizan las autoridades del Pero, acerca del 10% de reintegro a las exportaciones que reciben los empresarios argentinos del sector que, segon lo precisado por funcionarios de aquel pa¡s, ser¡a un subsidio encubierto, Rodr¡guez se_al¢ que el Gobierno argentino «deber explicar que no se trata de una subvenci¢n, sino de una devoluci¢n de impuestos».
