Última exposición que se inaugura en PHotoEspaña 2002, comprende 120 fotografías en blanco y negro, realizadas entre 1946 y 2001, muchas de ellas inéditas, en las que aparecen figuras públicas, pero también su familia y amigos, escenas sociales de la América profunda, etc. La muestra permanecerá abierta hasta el 16 de septiembre.
Nacido en 1928 en París de padres de origen ruso, Elliott Erwitt vivió su infancia en Italia y emigró en 1939 a los Estados Unidos, donde comenzó su carrera fotográfica en 1944. Cinco años más tarde regresa a Francia, donde pasa seis meses compartiendo estudio con Robert Frank. Invitado por Robert Capa, entra en la agencia Magnum y participa en el colectivo de fotografía documental a partir de 1953. Trabaja en las revistas Collier´s, Look, Holiday y Life, conocida esta última por su fotoperiodismo de corte humanista, y participa en la archifamosa exposición, Family of Man, 1955, organizada por Edward Steichen en el MoMA de Nueva York. Asimismo Erwitt trabajó como fotógrafo documentalista para la Farm Security Administration, más tarde para la Casa Blanca en Washington y por encargo de varias empresas. Son muy conocidas las imágenes de Nixon y Khrushchev charlando (1959), empleadas en la campaña de los derechos civiles en el Sur de los Estados Unidos en la década de los sesenta.
La obra de Erwitt tiene una doble vertiente: capta imágenes comunes con una aparente transparencia visual, a la vez que subraya el lado irónico de la vida, con un gran talento para mostrar lo cómico. Sus primeras fotografías, realizadas en Nueva York en 1946, denotan su ágil mirada para la yuxtaposición, sabiendo aprovechar el accidente del momento, el suceso inesperado. El fotógrafo también cree que hay que provocar la suerte. Sus juegos de imágenes y verbales y su poesía visual serían similares, salvando las distancias, a los de Joan Brossa.
Erwitt busca la contradicción y lo fortuito, siempre señalando lo absurdo en la vida cotidiana. Sus fotografías no están manipuladas ni se crea en ellas un escenario especial. Erwitt cree que el humor es la mejor manera para aliviar la intensa seriedad de la vida. Demuestra un gran optimismo en la humanidad y evita el dolor, la crueldad, la pobreza y las guerras. Nunca busca lo ridículo, sino lo incongruente.
Organiza: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte)
Comisaria: Catherine Coleman
Lugar: M. N. Centro de Arte Reina Sofía (Santa Isabel, 52).
