Howard Dean, el favorito, acaba de ser respaldado por Al Gore, el vicepresidente en 1992-2000. Ambos conciben que su partido solo podrá retornar al gobierno si atacan duro a Bush por haber invadido Irak y por sus políticas sociales y ambientales.
Los Clinton no quieren ese giro izquierdoso pues creen que los demócratas ganaron anteriormente colocándose en el centro. Temen que éste sea capturado por los republicanos. Los radicales aducen que si no se alienta el antagonismo contra Bush los demócratas no tendrían atractivo o podrían volver a perder claves votos ante los verdes de Nader.
Gore se demarca de los Clinton y se prepararía para lidiar con Hillary en el 2008. Si Dean compitiese contra Bush EEUU podría experimentar la mayor polarización electoral en esta generación.
Isaac Bigio
Analista Internacional
