221
Akhmad Kadyrov, presidente chechenio, que fue asesinado ayer junto a 30 allegados, había ganado unas elecciones controladas por tropas ocupantes. Los principales partidos boicotearon esos comicios y en Chechenia hay un gobierno separatista paralelo así como mucho apoyo popular para grupos armados anti-rusos. Para varios nacionalistas chechenios Kadyrov era un títere o un dictador.
Hay quienes quieren ver tras ese magnicidio la mano de Al Qaeda, cuya prédica es minoritaria en Chechenia. Putin volverá a tratar de querer fortalecerse en Rusia diciendo que se necesita más gobierno fuerte para aplastar la plaga ‘terrorista chechenia’.
Isaac Bigio
Analista Internacional
