El ‘sadrismo’ propone una teocracia a la iraní en el cual el clero chiíta domina la vida social y el Estado amplía su participación en la economía limitándose las inversiones y la influencia cultural occidentales.
Tras haberse producido miles de heridos y muertos unas 2,000 tropas norteamericanas y 1,800 leales nativos han tomado el centro urbano de Nayaf arrinaconando a Sadr a atrincherarse en los recintos religiosos.
Sadr cuenta con que el temor del gobierno para arremeter contra el Vaticano chiíta le podría permitir una salida negociada en la cual podría preservar su Ejército Mahdi o conseguir una amnistía. Washington no quisiera compromisos y requiere desarmar toda milicia que no controlen para consolidar al nuevo gobierno que han designado.
Isaac Bigio
Analista Internacional
