Inicialmente Dean parecía imbatible en asegurarse la nominación presidencial demócrata. Su gran carta de presentación es que él había estado siempre contra la guerra iraquí. Mas, ello se fue convirtiendo luego en motivo de duda. Sus partidarios le fueron dando la espalda pues pensaban que su estrategia polarizante les podría hacer perder el centro.
En la búsqueda de un ‘moderado’ los demócratas han girado hacia Kerry. Él estuvo por la guerra pero se opone a una administración unilateral en Bagdad. Su intento de estar siempre en el medio es su actual fortaleza. Mas, ello luego puede trocarse en su talón de Aquiles.
Las indefiniciones le costaron la victoria al anterior candidato demócrata (Al Gore). El no fue presidente por escasos cientos de votos que no obtuvo de electores que no se entusiasmaron en sufragar o que lo hicieron a favor de un tercer candidato (el verde Nader, quien logró más del 2%).
Isaac Bigio
Analista Internacional
