Madrid ahora se retira del triunvirato, que preparó con Washington y Londres el ataque a Bagdad, y hace un nuevo trío pro-paz con París y Berlín.
El puntapié recibido por el presidente norteamericano será cosechado por Kerry. Blair queda lesionado. Su partido laborista pertenece desde hace más de un siglo a la misma internacional socialista que el victorioso PSOE y muchos sectores de éste no han visto con agrado el que Blair haya preferido ver reelectos a los conservadores hispanos. Los laboristas antiguerra demandarán el inmediato retorno a casa de sus tropas de Iraq, como quien dice “zapatero a tus zapatos”.
Para Blair y Bush, en cambio, el giro español sienta el precedente de que Bin Laden pueda alterar bruscamente las elecciones europeas haciendo que el sonido de sus bombazos sea como los tambores que enrumban una danza con zapateo.
Isaac Bigio
Analista Internacional
