Por si fuera poco, junto con devorar a estos peces, la jibia ha hecho que la merluza huya mar adentro o baje a una mayor profundidad. Como resultado, los espineles de los pescadores artesanales no logran llegar hasta las merluzas, y adentrarse en alta mar supone un negocio peligroso y por cierto, más caro.
Es por esto que el Departamento de Industrias de la Universidad Técnica Federico Santa María, junto a la Dirección General de Investigación y Postgrado del plantel, se adjudicó fondos de INNOVA Bío Bío, perteneciente a CORFO, para desarrollar un proyecto que tiene como objetivo cuantificar y evaluar el impacto que generará en la región del Bío Bío, la implementación de un programa de fomento para el uso integral de recursos del calamar rojo (Dosidicus gigas) o jibia.
Esta iniciativa se enmarca en la clasificación de factibilidad técnica y económica que permitirá evaluar la oportunidad de implementar un programa para desarrollar y mejorar la utilización del calamar rojo como fuente de materia prima, para diversificar la oferta de productos a través del desarrollo de nuevos derivados de mayor valor, para consumo humano, de uso industrial y/o animal, destinados tanto para el mercado interno como el externo que beneficie a los actores de menor tamaño de la cadena de valor del sector extractor, maquilador y exportador de productos del mar de la región del Bio Bio.
Aldo Araneda, profesor del Departamento de Industrias de la USM y Director del proyecto, destacó que “este proyecto en una primera instancia permitirá cuantificar el impacto económico y social de un programa de manejo integral de la jibia, molusco que no es de consumo humano habitual en nuestro país, sin embargo, como fuente alimenticia posee gran calidad biológica en su composición proteico y aminoacídica”.
Añadió que “a futuro este proyecto en su fase de investigación e innovación tecnológica, permitirá incorporar nuevos conocimientos dirigidos a la diversificación de la oferta mediante la identificación y desarrollo de nuevos productos de interés comercial, la identificación de mercados potenciales y la incorporación de nuevas líneas de producción en los rubros conserveros, congelado, deshidratado ahumado y otros”.

