Sin embargo, advierte, la tendencia comenzó a revertirse: ya en marzo empezó a subir y hoy está al 65% de lo normal. Para fines de 2009, llegará al 85% de lo anotado en el ejercicio pasado. "Esto es una señal positiva de que los inventarios se están terminando y que la demanda verdadera está apareciendo, motivada porque la actividad del país no está paralizada", dice. Y agrega: "¿Cuándo vamos a crecer y a tomar más mercado? Nuestro período de crisis puede ser mucho más corto que el de las industrias de países desarrollados", asegura.
Así las cosas, la disminución de producción entre los meses de diciembre y febrero es más alta que la que tendrán en adelante, explica. Por lo mismo, la filial Huachipato -que llegó a despachar el 55% de lo normal para ese lapso- decidió adelantar la mantención de uno de sus hornos, que estaba programada para mediados de este año, pero ahora está evaluando si le da luz verde en abril. Un dato no menor, si se considera que del negocio de CAP el 60% corresponde al acero.
Del total que produce -1,5 millón de toneladas al año-, cerca del 20% se destina a la construcción, un área que "naturalmente ha disminuido mucho", afirma De Andraca. Del 80% restante, una parte va a la minería -30%-, mientras que el otro 50% se destina a la industria, para elaboración de estanques de gas licuado, tarros de conserva y obras de infraestructura, entre otros.
La demanda de hierro -que es el 40% del portafolio de la sociedad- corrió mejor suerte, aunque bajó un 20% entre diciembre y febrero. "En ese período se renegocian los precios, lo que afecta la demanda. Los consumidores prevén una disminución en los precios para el próximo año de alrededor del 25%", cuenta.
Pese a ello, estima que pasado este período de negociaciones las compras no bajarán más y que incluso en los próximos meses comenzaría una recuperación. En el caso del hierro, la meta era que en 2014 la producción superara los 15 millones de toneladas. El objetivo no ha cambiado, pero está retrasado. "Depende de la velocidad y el resultado de las perforaciones en los yacimientos de El Romeral y Algarrobo. Estamos en 10 millones de toneladas y vamos a subir unos dos millones más, de acá a dos años", indica.
En este escenario, las inversiones de acero y las de mineral de hierro que debían ponerse en marcha en 2012 lo harán un año después. Y las que debían partir en 2013 quedarán para 2014. "Los proyectos no se han congelado", resume. ¿Y el panorama afuera? Lo que CAP despacha a Asia, en mineral de hierro -cerca de ocho millones de toneladas-, "ha bajado y suponemos que vamos a despachar el 80%", responde.
