El responsable de las finanzas chilenas valoró las virtudes de la política fiscal "contracíclica" aplicada en su país desde hace unas semanas, basada en la inversión rápida y contundente, sin olvidar que los recursos deben destinarse a las personas con problemas de liquidez. También destacó la importancia del uso intensivo de la inversión pública en obras de ejecución rápida.
El gobernador del Banco Central de Chile, José de Gregorio, por su parte, rechazó las constantes críticas que recibe su país por basar su economía en la exportación de productos poco industriales, un "defecto coyuntural" que ha resultado ser "bueno" en tiempos de crisis, puesto que se van a seguir precisando productos básicos chilenos.
De Gregorio vaticinó un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para 2009 entre el 2 y el 3 por ciento, así como una caída acelerada de la inflación hasta el 4 por ciento, frente al 7,8 por ciento con que cerró el año pasado. El gobernador del ente regulador apuntó que la fortaleza de la política monetaria ha permitido que el peso chileno se haya depreciado hasta un 30 por ciento con motivo de la crisis financiera, sin que haya sido necesaria la intervención del Banco Central.
El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, encargado de inaugurar el foro de debate, destacó que la crisis puede suponer una "oportunidad" para América Latina. Así, señaló que la región tiene que encaminar sus políticas hacia un crecimiento económico y social sostenible basado en la inversión pública como pilar fundamental.
