Según el rotativo, Amec cuenta con varias décadas de experiencia y tiene actividades en el campo nuclear en Europa Central y del Este, Sudáfrica, Estados Unidos y Rusia, y la filial chilena es su plataforma de expansión hacia América Latina, que ya tiene presencia en Brasil y espera expandirse a Colombia y Ecuador.
Raúl Tejeda, presidente de Amec-Cade, explicó a La Tercera que la firma no fabrica reactores atómicos, pero tiene más de 50 años de experiencia en el desarrollo de esta energía, desde la ubicación de las centrales, hasta la programación, ordenamiento y planificación de los proyectos. También la Comisión Nacional de Energía (CNE) eligió a la Corporación Nuclear Eléctrica de Chile, filial de la rusa Intermash, para estudiar los impactos y riesgos de utilizar la energía nuclear en el país.
Anatole Gubin, fundador y director general de la empresa, dijo que desde su fundación en 2005, Intermash presta servicios de mantenimiento a dos generadoras, de 1.000 megavatios (MW) cada una, que el Estado ruso tiene en China y a una planta propia, de 800 MW, que posee en Ucrania.
El Gobierno de la presidenta Michelle Bachelet se abrió a la realización de una serie de estudios sobre la factibilidad de producir energía nuclear en el país, pero ha señalado que no tomará una decisión al respecto, que dejará en manos de las futuras autoridades del país.
Chile afronta una creciente demanda de energía, a causa de su expasión económica, y problemas para satisfacerla, con una matriz energética predominantemente hídrica (62%), que cada cierto tiempo es afectada por las sequías.
