Destaca la gran participación de un número importante de jóvenes investigadores y estudiantes de doctorado que están presentado resultados originales de sus propias investigaciones.
En un comunicado, la Sociedad Chilena de Física señaló que “para la comunidad de científicos nacionales, la preocupación no es sólo el progreso de sus disciplinas científicas desde el punto de vista técnico, sino que consideran importantísima la gestión de política científica que pueda garantizar que nuestro país pueda avanzar gradualmente hacia los estándares de países desarrollados, cuyas economías se basan efectivamente en el desarrollo del conocimiento”.
Y añadió que “la investigación en Física básica y aplicada es una actividad fundamental para un país que se ha planteado como objetivo avanzar a niveles de productividad económica y calidad de vida comparables a las de países con mayores niveles de desarrollo. La investigación en Física impulsa la generación y adopción de nuevas tecnologías y permite contar con los recursos humanos necesarios para proveer formación universitaria con estándares de calidad internacional, por lo que constituye una actividad fundamental en la perspectiva de concretar el objetivo propuesto”.
“La principal fuente de recursos para apoyar la investigación en Física en el país es el Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología (FONDECYT). En los últimos siete años se ha más que doblado el número de físicos que hacen investigación tanto básica como aplicada en el país, lo que ha tenido como complemento adicional al incremento en el número de publicaciones por año y un crecimiento aún en mayor escala del número de estudiantes de postgrado que realizan trabajo de tesis en Física. Sin embargo, la disponibilidad de recursos para el financiamiento de este trabajo y de los nuevos proyectos de investigación, no ha experimentado crecimiento real en los últimos cinco años. Esta situación tiene como consecuencia que cada año un número importante de proyectos de investigación no son financiados, a pesar que su calidad, según evaluadores internacionales, amerita su aprobación y financiamiento. A esto se une el hecho que el monto de recursos por proyecto aprobado está muy por debajo de las cifras internacionalmente consideradas como adecuadas para realizar exitosamente las investigaciones propuestas”, agrega el documento.
“Lo anterior puede tener como consecuencia un proceso paulatino, primero de desincentivación a la investigación en Física, y luego al abandono de la misma, causado no por la falta de ideas, sino por la ausencia de recursos y políticas de incentivo permanentes y efectivas. La consecuencia inmediata sería retroceder la situación de 25 años atrás, inicio del programa FONDECYT, caracterizada por la existencia de un grupo muy pequeño de físicos, con limitado impacto, tanto a nivel nacional como internacional. En lo mediato tendría como consecuencia un fuerte deterioro en la calidad de la docencia universitaria en carreras de ciencia y tecnología en que la Física es una disciplina fundante, hipotecando seriamente la posibilidad de avanzar hacia una economía basada en el conocimiento”.
“Ante esta situación, los físicos urgen a adoptar las decisiones necesarias para incrementar sustantivamente los recursos asignados al concurso regular de FONDECYT, con criterios de política de Estado, a niveles compatibles con el crecimiento en el número de físicos y el crecimiento experimentado por la economía en la última década. Estos recursos deben ser adecuados para incorporar a la investigación a los físicos jóvenes formados tanto en el país como en el exterior y deben proveer financiamiento sostenido a una cantidad anual de proyectos de investigación compatibles con la calidad de éstos, juzgada con estándares internacionales”, finaliza la declaración.

