La gran afluencia de personas que ha
habido durante los veintidós días que ha estado abierta al público la
exposición Memoria de un testimonio 1933-1945, ha superado las
expectativas de la organización que prepara su próxima edición en Palma
de Mallorca.
Los aproximadamente setenta paneles que se han exhibido en Madrid
describen la persecución del régimen nacionalsocialista contra el
colectivo religioso de los llamados, por aquel entonces, Bibelforscher.
Desde una perspectiva exclusivamente histórica, la muestra explica el
martirio de que sufrieron más de 2.500 personas, muchas de ellas de raza
aria, por no querer someterse a la ideología nazi y rehusar participar en
la Segunda Guerra Mundial. Desde 1933 hasta 1945, más de 10.000 Testigos
Cristianos de Jehová fueron deportados a los terribles campos de
concentración y centenares de niños fueron separados de sus padres por
pertenecer a dicha confesión religiosa. El noventa por siete por ciento
de este colectivo sufrió la persecución de un modo u otro. A todos ellos
se les identificó con el triángulo púrpura.
