El figurativo es un género que está siempre al borde de la muerte, pero de repente aparece alguien que lo revitaliza, y lo que era ceniza vuelve a tomar cuerpo. Eso sucede con la obra de Laurie Lipton, un dibujo de ritmo trepidante en la que la artista golpea a algunos de sus fantasmas más queridos: el psicoanálisis, el absurdo político, la cuestión del género, la sacralización del papel de la familia, etcétera.
Fascinada por el mundo del barroco y su sentido trágico de la vida, sus golpes pictóricos no dejan indiferente a nadie. En los dibujos de Laurie Lipton la belleza formal queda en segundo plano porque lo que realmente le interesa es captar la profundidad emocional de la escena retratada. Virtuosa del pincel, del juego de luces, Laurie demuestra que el realismo es un instrumento oportuno en la evolución de la pintura contemporánea. Estos trabajos permiten apreciar el estilo duro, conciso y directo con el que la artista pretendió mostrar a los sujetos el verdadero lado oscuro de sus rostros. Sana irreverencia.
Recordatorio:
Laurie Lipton
Del 6 de marzo al 7 de abril
GALERIA MURO
C/ Correjería, 5
46001 – Valencia – (España)
