Cientos de expertos de todo el mundo, representantes de la sociedad civil, presidentes de grupos mediáticos y profesionales se sentarán en la misma mesa para dar su aportación y su punto de vista sobre el nuevo orden mundial de la comunicación, en unos encuentros que desarrollarán todo tipo de experiencias y alternativas.
Las instituciones impulsoras de estos diálogos han adelantado que servirán de base para la creación en Barcelona de una plataforma u observatorio permanente y coordinado que defienda desde el Derecho a la Información como servicio público, a la necesidad de que los gobiernos impulsen la regulación de los medios, entre otras cuestiones. Tanto la UNESCO como la agencia de Naciones Unidas UNITAR han mostrado su interés en la constitución de este observatorio.
El Colegio de Periodistas de Cataluña inaugurará el diálogo que se celebrará entre el 19 y el 21 de mayo. El diálogo «Información. Poder y Ética en el siglo XXI», dirigido por el periodista Manuel Campo Vidal, pretende hacer un balance sobre las cuestiones relacionadas con los derechos a la información y a la libertad de expresión en el mundo, teniendo cuenta las diferentes situaciones sociopolíticas. Más de cien ponentes de todo el mundo debatirán sus posiciones. Por su parte, Ignasi Riera, miembro del equipo coordinador de este encuentro ha afirmado «es importante que se abra por fin un diálogo entre la profesión y la sociedad».
Del 23 al 28 de mayo, «Ciudadanos televidentes. (INPUT 2004)», organizado por Televisión de Cataluña, Televisión Española, y Barcelona Televisión, y la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad Pompeu Fabra, y dirigido por Joan Úbeda (INPUT), ofrecerá la posibilidad de ver la mejor televisión que se haya emitido en el mundo durante el año 2003. Asimismo, el diálogo ofrecerá al público la posibilidad de debatir directamente con los autores de estos programas. Mercè Camins, coordinadora de INPUT 2004, un encuentro que se celebra desde hace 27 años en diferentes capitales del mundo, ha recordado que «la televisión de calidad nunca es aburrida». Más de mil profesionales interesados tanto en conocer las últimas tendencias del sector como en potenciar la televisión de calidad y sus valores culturales y sociales estarán esa semana abiertos a un cara a cara con los teleespectadores.
Entre el 24 y el 27 de mayo, el Instituto de la Comunicación–UAB también participa en el diálogo «Comunicación y Diversidad Cultural», que dirigen Miguel de Moragas y Maria Corominas, donde los teóricos de la comunicación sentarán las bases para demostrar la necesidad de que la información sea más favorable a la diversidad cultural. Según De Moragas, que ha anunciado la asistencia de representantes de 25 países con experiencias muchas de ellas innovadoras, «lo importante es estudiar cómo romper las barreras para incrementar el acceso y la participación de lo que ante la globalización se llama excepción cultural».
Joan Botella, coordinador del diálogo «Comunicación audiovisual global, diversidad cultural y regulación», que organiza el Consejo del Audiovisual de Cataluña, ha explicado que uno de los objetivos es «asegurar la circulación mundial de productos culturales sin que nadie tenga ninguna hegemonía». Durante dos días, del 28 al 29 de mayo, las autoridades reguladoras del audiovisual de todo el mundo, junto con operadores, productores, espectadores y expertos del sector, estudiarán cómo impulsar la diversidad cultural en un mundo donde las industrias culturales encabezan la globalización y se consolidan grandes grupos audiovisuales de alcance mundial. El CAC busca definir el papel que tienen que jugar las autoridades de regulación audiovisual para favorecer a la diversidad y el pluralismo.
Después del mes de mayo –mes estrella de la comunicación del Forum Barcelona 2004– Úbeda presentará el diálogo que el CAC organiza para septiembre «Internet, diversidad cultural y medios». Del 9 al 11 de septiembre, Barcelona se presentará como el puente que la sociedad civil deberá cruzar ante la cumbre de la Sociedad de la Información, cuya primera parte se celebró el pasado diciembre en Ginebra, y culminará en Túnez en el 2005.
