Su obra en la década de los noventa y entrado el nuevo milenio evoluciona hacia unas esculturas más esenciales, más sintéticas, donde la línea y el espacio son los principales protagonistas. Sus esculturas aparecen como propuestas arquitectónicas que se integran en el entorno y algunas de ellas se presentan como un juego óptico, un ejemplo de ello es la instalación escultórica, que podemos contemplar en la galería, que evoca un bosque de torsos.
En la exposición que tendrá lugar en la galería Loft veremos cómo el escultor Xavier Medina- Campeny y la pintora Alejandra Corral reflexionan sobre los encuentros, los desencuentros, la fragmentación y la pérdida.
Alejandra Corral en sus pinturas, ya sean escenas urbanas o paisajes, refleja las sensaciones que le despiertan algunos encuentros, centrándose fundamentalmente en experiencias autobiográficas. La artista describe -citando sus propias palabras- lo sobrecogedor de la inocencia en Lo que queda, el frío de la inconsciencia en Lago, y, la solidez de una vida vieja en el Justo de camino.
Para profundizar en estos encuentros Alejandra Corral recrea, con especial atención, los espacios que rodean a los protagonistas de sus escenas y se fija en aquello imperfecto y deliberadamente incorrecto. Este es su modo de escapar de la rigidez formal y ahondar en una realidad dinámica, fluída, inconsciente e intuitiva.
En la exposición Encuentros podremos ver la obra de estos dos artistas y cómo transmiten, mediante la escultura y la pintura, experiencias de encuentros, fragmentaciones y pérdidas.
Retrospectiva, Claude Gilli.
Claude Gilli, nacido en 1938 en Niza, Francia, comenzó su carrera artística con un pequeño grupo de artistas que se revelaron como los fundadores de la escuela de Niza, convirtiéndose en referentes ineludibles de la creación contemporánea francesa. Entre ellos figuran Yves Klein, Arman, Ben, Chubac. Todos tienen en común el rechazo del arte tradicional.
Al final de los años 60, Claude Gilli corta y ensambla madera creando diferentes planos pintados de verde, rosa y azul, su color favorito: el “Azul Gilli”. Para Claude Gilli el marco siempre ha sido una prisión. De colores francos y determinados, Claude Gilli pasa bruscamente a la exploración del no-color utilizando materiales plásticos, colores fríos y totalmente transparentes, crea una “obra invisible”.
En 1969 descubre el potencial formal y aleatorio de las huellas húmedas de los caracoles que se transforman, como sujeto y objeto, en el material de predilección del artista durante varios años.
En 1985 realizará sus primeras esculturas en acero, trabajo que llegará a ser monumental y que sigue ejerciendo desde entonces.
La exposición dedicada al artista en la galería DART Barcelona presentará piezas de todas las épocas creativas del artista y también su trabajo más reciente.
Espace Cultural Ample: LOFT BCN
Ample 5 – 08002 BCN
t. +34 93 301 11 12 – fax. +34 93 301 24 10
Metro : Drassanes (Linia Verde) o Jaume I (Linia Amarilla)
Abierto de Martes a Sábado de 11h a 14h y de 17h a 20h30



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