Irene R. Tremblay sigue manteniendo su virtud en la simpleza, pero la colaboración rítmica de David Fernández (A Room with a View) y Ari (Staygold Ponyboy), así como la producción de Abel Hernández (Migala) ha dotado a las canciones de una mayor intensidad melódica. La voz de Irene, dulce, cálida y expresiva, transporta al oyente sobre el recuerdo de Joni Mitchell en ôCourt and Sparkö, y en algunas canciones, la extrema languidez en su tono vocal admitiría referentes más actuales como Chan Marshall (Catpower), Mary Lou Lord, Will Oldham, Tara Jane O¦Neil o Danielle Howle. Pero Irene posee un universo particular, donde el principal elemento es su guitarra.
ôCuando termines con todo, habrá terminado contigoö es el testigo mudo de una Irene, que aferrada a su guitarra es capaz de resumir su vida (y la de cualquiera de nosotros) con unos acordes y unos cuantos versos. Así lo demostró en los conciertos que en formato acústico y eléctrico dio a principios de año teloneando a formaciones de la talla de For Stars, Tristeza y Migala (en cuyo oltimo disco «Arde», colabora como voz invitada), y as¡ queda patente en ‘ste, su primer EP, que condensa mil emociones en veinte minutos. Su reciente actuaci¢n en Fnac L’Illa de Barcelona as¡ lo certific¢. Mas informaci¢n a trav’s de la web de su compa_¡a discogr fica: http://www.acuareladiscos.com/aroah/
