Algo no marcha en Europa cuando el suicidio se ha convertido en una de las tres principales causas de muerte entre los jóvenes europeos. El estudio publicado por «Provida Press» permite relacionarlo con la pérdida de valores, por dos razones. La primera es que desde 1970, fecha en que se dispara la secularización de Occidente, el suicidio ha aumentado especialmente en el grupo de edad entre 15 y 24 años, mientras que no ha crecido tanto en las franjas de personas a quienes esa crisis de valores les pilló más hechos. La segunda razón es que presentan un mayor índice de suicidios países del Este europeo en los que el régimen soviético consiguió una mayor frialdad religiosa: los Bálticos, Rusia, Hungría y Eslovenia; y que, entre los occidentales, encabezan la lista naciones donde la descristianización ha sido especialmente intensa: Austria, Bélgica, Francia, Dinamarca y Finlandia. El estudio refleja también la concomitancia de este problema con otro tipo de suicidio como son el alcoholismo y la drogadicci¢n. Pero muestra que tanto ‘stos como aqu’l son efectos diversos de una id’ntica insatisfacci¢n vital creciente. La causa est m s en el fondo. Es la p’rdida del sentido de la vida que ni el materialismo ateo ni el consumista son capaces de compensar.
Francisco Arenillas Tejera
*Informativos.Net no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de los lectores.
