Estamos reunidos en un ámbito y en un momento propicio para reflexionar sobre el presente y el futuro de la integración que iniciamos hace tres décadas. Aquí hace 180 años se libró la batalla decisiva para la Independencia de Venezuela, este país de afectos entrañables para todos nosotros; aquí reafirmaremos nuestros ideales como expresión de una voluntad de unidad que nace con la historia, de anhelos comunes desde el momento mismo en que decidimos asumir la conducción del destino de nuestros pueblos, un destino que no tendría sentido ni posibilidad de realizarse si optábamos por seguir caminos separados. Es una nueva forma igualmente decisiva de consolidar nuestra Independencia en este tiempo, lo mismo que en el pasado, luchando juntos, asumiendo los mismos desafíos, reafirmando la identidad de los pueblos que representamos y la vigencia de los mismos valores.
No podemos ignorar que los países andinos están atravesando por diversas dificultades, enfrentando factores adversos, con distintos matices: a las limitaciones estructurales se suma una compleja coyuntura internacional que reduce nuestras posibilidades de crecimiento y posterga las aspiraciones de nuestros pueblos. Ante esta situaci¢n, las sociedades andinas manifiestas sus protestas en diferentes formas, lamentablemente en algunas ocasiones con actitudes que revierten progresos logrados con mucho sacrificio. A pesar de este complejo panorama, es alentador que nuestro proyecto comunitario no se detiene, continoa progresando hacia niveles m s profundos y lo que es m s importante, est incursionando en moltiples dimensiones.
En los primeros a_os de vida de la integraci¢n andina cualquier perturbaci¢n que presentaban nuestros pa¡ses deten¡a el avance el progreso, si es que no lo hac¡a retroceder significativamente. Hoy, la situaci¢n ha cambiado; su vulnerabilidad ante los problemas nacionales ha disminuido y esto se explica porque sin duda ha madurado, viene cobrando mayor autonom¡a y asentando su identidad, esta tendencia se refuerza significativamente porque el proceso se proyecta de una manera cada vez m s importante en la esfera internacional fortaleciendo nuestra capacidad negociadora. Es posible que los pasos que estamos dando parezca insuficientes, es comprensible que nuestros pueblos encuentren todav¡a d’biles las respuestas de la integraci¢n subregional confrontadas con las dimensiones de sus demandas; eso lo entendemos, pero lo importante es que persistimos en las metas que nos hemos trazado hace m s de tres d’cadas. En este encuentro, a trav’s de decisiones que adoptaremos, continuar fortaleci’ndose nuestra voluntad comunitaria; aprobaremos un plan de cooperaci¢n en la lucha contra el narcotr fico basado en la experiencia que hemos acumulado y a la que ha contribuido Bolivia de manera ejemplar; figuran adem s, en la Agenda de esta Decimotercera Cumbre Andina, trascendentales resoluciones: en primer lugar quiero destacar la decisi¢n sobre el reconocimiento de documentos nacionales de identificaci¢n, ya que la considero de moltiples beneficios; facilitar el tr nsito y desenvolvimiento de nuestros connacionales por la subregi¢n, hecho que har que asuman una identidad andina y esto a la vez ir en beneficio de la integraci¢n puesto que se estar consolidando la base de sustentaci¢n social del proceso.
Tambi’n quiero poner de relieve la decisi¢n de crear el pasaporte andino que podr¡a considerarse como complementaria de la anterior mientras aquella promover una ciudadan¡a andina que el pasaporte proyectar esta ciudadan¡a al resto del mundo. Tenemos que subrayar asimismo que en esta reuni¢n concretaremos pasos muy importantes en la aplicaci¢n de nuestra pol¡tica de desarrollo fronterizo. Nuestras fronteras, estimados colegas, deben constituirse en verdaderos polos de integraci¢n. Estoy convencido de que vamos en la senda correcta hacia el cumplimiento del objetivo que nos hemos trazado de conformar un Mercado Comon hasta el a_o 2005.
La din mica con que se desenvuelven las relaciones internacionales, con las que se constituyan en bloques econ¢micos y pol¡ticos, nos impone prisa, si nuestro prop¢sito es conservar y consolidar un perfil andino. Creo que la voluntad pol¡tica con la que respaldamos a la Comunidad Andina, es la prueba evidente de dicho objetivo.
Se_ores Presidentes:
Bolivia concurre a esta cita, como lo hemos hecho en las cumbres anteriores, decidida a comprometer sus m ximos esfuerzos. Sabemos que nos espera una ardua tarea. Ninguna obra verdaderamente grande es f cil de alcanzar. Debemos consolidar las tendencias de crecimiento de nuestro intercambio comercial, preservando y perfeccionando el funcionamiento de la Zona de Libre Comercio. Tenemos que avanzar en la liberalizaci¢n de los servicios, as¡ como fortalecer nuestra acci¢n externa, pero ante todo, tenemos el deber ineludible de encaminar acciones firmes y certeras en nuestra Agenda Social.
Asignamos a nuestro Encuentro de Carabobo una gran importancia, a la que corresponde ese pasado hist¢rico, a la grandeza de su presente y a las perspectivas de su futuro. Estamos seguros que este escenario es el marco propicio para continuar fortaleciendo nuestros esfuerzos conjuntos en procura de una independencia integral que reona los factores formales, los econ¢micos y los sociales. La integraci¢n es el instrumento irremplazable para ser protagonistas de nuestro propio destino, as¡ lo entendemos los bolivianos, as¡ lo queremos los bolivianos. Muchas gracias.
