Efectivamente, la supervivencia del lince es complicada, y yo creo que en
eso estarán de acuerdo conmigo. También puede ser un problema de espacio
porque le estamos acotando el terreno. Por eso digo que espero que sea
suficientemente inteligente para adaptarse a las nuevas circunstancias,
porque en esta vida ocurren esas cosas. Yo creo que quizá los más pequeños,
entre comillas, como los de la cría en cautividad, tienen una capacidad de
adaptación mayor que los que han vivido hace pocos años en un gran espacio,
porque sabemos que el avance económico y de desarrollo y tecnológico se ha
dado durante estos últimos años y nos ha cambiado nuestro paisaje
tremendamente.
El hombre, por suerte, es más inteligente y es capaz de adaptarse a ello. El
lince parece bastante menos inteligente de lo que creíamos que era. Quizá
tenga muy buena vista, pero después en sus conductas es un animal que corre
muchísimo, y al correr muchísimo hay veces que no ve, no se para a ver
adonde tiene que ir y por eso en vez de ir por debajo va por arriba. Yo no
he comprobado que haya pasos por debajo, pero a mí se me ha dicho y me lo
creo porque todos estamos sensibilizados y la comunidad autónoma también.
Creo que tiene que haber un factor de adaptación al medio, como lo han
tenido otros, para poder sobrevivir, a no ser que haya otras causas que
estamos intentando mitigar. Hay otros animales, como el
quebrantahuesos —siempre me gusta ponerlo como ejemplo— de los que hace unos
años teníamos poquísimos, mientras que en este momento no recuerdo si son
300 ó 600 las parejas existentes en los Pirineos. Incluso el otro día crió
uno en cautividad en Jaén. Esperemos que vaya bien. Es una experiencia que
hay que realizar. Incluso los de los Pirineos están pasando a los Picos de
Europa. Ojalá podamos decir en breve, porque no hay muchos, que nuestros
linces se están adaptando a las circunstancias, por supuesto ayudándoles en
todo lo que sea necesario, porque el Ministerio está totalmente abierto, y
que podamos encontrarlos en Extremadura, porque ya los hay en el sur de
Portugal, incluso si es posible un poco más arriba, aunque el medio parece
menos adecuado.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señora Martorell. Señorías, acabamos
este período deseándoles a todos ustedes un feliz verano y, desde luego, que
gocen de la naturaleza. Muchas gracias, se levanta la sesión.
