-¿Por qué cruzó el charco?
-Había venido a España para estar en el Foro dos Recursos Mariños y me gustó mucho lo que se estaba haciendo acá. Vine por seis meses para hacer un curso, estuve en muchos sitios, y ahora he decidido quedarme en Santiago.
-¿La acuicultura tiene aquí la misma relevancia pública que en su país?
-Es distinto. Allá la actividad está muy concentrada en esas dos zonas, y al comunicar tienes un público cautivo al que llegar. Además, hay mucha gente relacionada con este mundo: si no eres tú el que trabaja en él es tu padre, tu madre, tu hermano…
-Cuando oye las protestas de los mejilloneros de aquí por la entrada de mejillón foráneo, ¿qué piensa?
-Yo creo en el libre mercado.
-¿La investigación en Chile se desarrolla más en clave de empresa que aquí?
-Eso depende de cada grupo de investigación. En Chile no hay consumo interno de pescado, hay que exportar y por eso hay que desarrollar aspectos para dar al producto un valor añadido.
