El administrador del recinto, Dagoberto Guzmán, explicó que de las 317 mil hectáreas de bosques, 6 mil resultaron dañadas, y estima que su recuperación tardará "muchísimos años", por tratarse de un área protegida que no puede ser intervenida artificialmente. La reserva natural ubicada en la Región de los Lagos recibe unos 10 mil visitantes al año, por lo que la administración lamenta su cierre. "Pero es la mejor medida que puede tomarse para resguardar la salud y bienestar de los turistas", explica. Guzmán puntualizó que la pérdida económica por este concepto no es relevante, "porque no genera gran cantidad de ingresos, al no cobrarse entrada".
Para prevenir incendios forestales, la dirección provincial de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) en Palena convino con la administración del parque Pumalín la capacitación en terreno de los operadores de la reserva, para la atención de este tipo de emergencias y prestar ayuda en caso de riesgos. A la zona amagada por el volcán (Futaleufú, Palena y Chaitén), sólo en la temporada veraniega llegaban unos 14 mil turistas, cifra que el Servicio Nacional de Turismo estima podría continuar, dada la atracción generada por el proceso geológico y su secuela destructiva.
El director regional de los Lagos, Richard Villegas, explicó que la zona cuenta con abastecimiento de agua y electricidad, pero que es imprescindible adoptar medidas precautorias. éstas están siendo difundidas a través de la Conaf, Onemi y agencias de turismo zonales. El sector turístico aguarda el término de la actividad volcánica para emprender nuevas iniciativas. Y Pumalín espera que se levante la alerta roja para reabrir sus puertas
