En el puerto holandés de Rotterdam, el tercero en el mundo en relación a las toneladas transadas, los buenos resultados que auguraban las cifras preliminares del primer semestre del 2008 (las mejores en 10 años), terminaron sólo con un aumento de 2,7% para el período. En total se transaron 420 millones de toneladas, registrándose incluso un leve descenso en relación al año anterior, respecto de la cantidad de containers estibados. El pronóstico en este terminal era crecer al menos 4%, pero la reducción de la actividad durante la segunda mitad del año echó por tierra esa idea.
De hecho, para 2009 se pronostica una caída de al menos 5%. "Seguramente el intercambio bajará sustancialmente en 2009, pero podemos alcanzar los 400 millones en 2009, con una caída de 5% a 8%. Estaríamos felices si alcanzamos los 400 millones de toneladas", dijo el CEO del terminal holandés, Hans Smits. En el puerto estadounidense de Los ángeles el tráfico de containers de 2008 bajó de 8,4 millones de TEU a 7,8 millones.
En términos de tonelaje transado, el puerto disminuyó por primera vez desde 1997, bajando 10,5% en 2008 respecto de 2007. La crisis también golpea a Chile, país eminentemente exportador y que comercia con zonas que viven una crisis de consumo como Europa, Estados Unidos y Asia. Si bien, en 2008 los puertos de San Antonio y Valparaíso crecieron 4,4% y 12% respectivamente, ya en enero pasado Valparaíso informó una caída de 27,3% en la transferencia de carga, logrando un total de 653.780 toneladas en el primer mes del 2009.
Ricardo Sánchez, experto en transporte marítimo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) considera que la contracción económica se hará notar en el rubro. Sobre todo considerando la disminución proyectada por el Banco Central, de 30% en las exportaciones y 15% de las importaciones. Sánchez agrega que el sector marítimo si bien está amenazado, no está débil ni con "problemas vitales".
Para Sánchez, el 2008 evidencia la presencia de una crisis severa para los asuntos marítimos, lo que en su visión, incluye señales de sobre tonelaje, caída de fletes, astilleros plenos de órdenes en progreso y proyectos portuarios para expansión de capacidad, bajo severa revisión. De hecho trabajadores del puerto de San Antonio paralizaron sus trabajos en protesta, en parte, por la supuesta paralización de la licitación del puerto.
El experto plantea que la crisis internacional debiera afectar la actividad portuaria nacional, aunque manifiesta que aún no se siente su real efecto en la costa oeste, incluyendo a Chile, Perú y Ecuador. A su juicio -y según los indicadores internacionales- la ruta marítima que más se ha visto afectada a nivel global es la de Asia-Europa, la que se ha desplomado. Esta disminución se ha visto reflejada en los precios de los fletes, que en promedio han bajado 30%. "En Chile la ruta más afectada ha sido la norteamericana", añadió el experto de la Cepal. "El riesgo de sobre tonelaje está claro y se hace ver en los precios. Hay un mercado que está sobre ofertado, demasiados barcos ofreciendo servicios con menor demanda, por lo tanto, los precios vienen cayendo y pienso que lo van a seguir haciendo", precisó Ricardo Sánchez.
Como ejemplo el experto de la Cepal cuenta que un buque de 4 mil containers en marzo de 2005 era arrendado por US$ 44 mil diarios, en mayo de 2008 en US$ 33 mil y actualmente, se paga US$ 20 mil por día. Los distintos indicadores de fletes marítimos así lo muestran, como el Baltic Dry Index (BDI), para transporte de cargas a granel y el Contex, que contabiliza el precio de arriendo de buques para containers.
