Nosotros pensamos que de la actual situación recesiva se saldrá a través de una acción conjunta en la que tendrán cabida economías de los cinco continentes, no solamente las más grandes, sino, también, las intermedias y pequeñas, en un mundo global como el actual la interdependencia es cada vez mayor, los cruces entre países van más allá del vecindario en el que se encuentren, las tecnologías permiten relaciones próximas suprimiendo las distancias.
A lo que debemos temer es al proteccionismo, cualquier medida tomada en este sentido solo agudizaría la ya maltrecha y deteriorada economía mundial, atentaría directamente al progreso global, las barreras en la dirección que sean sería un retroceso de funestas consecuencias. Esto no quiere decir que no deban aplicarse nuevas y mejores regulaciones para un correcto funcionamiento y control de los mercados financieros, después de lo visto es una obligación ineludible el hacerlo, de esta manera operar en el libre mercado será más seguro.
Chile, a comienzo de la década de los ochenta se vio obligado a establecer reglas que superaran el descontrol reinante en el área financiera –que los técnicos que actualmente están trabajando en la elaboración de normas que se propondrán en la próxima reunión del G-20 deberían conocer-, estas se hicieron y han funcionado medianamente bien, no impidiendo que nuestro país se sitúe entre las economías más abiertas del orbe.
El pasado 2008, a pesar de la contracción vivida en la mayor parte de los principales mercados, las exportaciones chilenas volvieron a crecer, está vez fue un tímido 0,2% que adquiere mayor significado y relevancia si nos atenemos a las circunstancias descritas. Las importaciones se expandieron más allá de un 30% en relación a 2007 debido a la apreciación del peso respecto del dólar.
La marca anotada por los embarques ocurrió pese al brusco descenso en el precio del cobre en el último trimestre. Y es que la menor demanda mundial por envíos, dado el agravamiento de la crisis internacional en septiembre, dejó lejos el crecimiento de 16% que exhibieron los embarques en 2007.
El saldo de la balanza comercial -exportaciones menos importaciones-, registra a la fecha un superávit acumulado de más de US$ 10 mil millones en el año.
Entre las inversiones extranjeras previstas para este año destaca el ingreso de la gigante estadounidense Wal-Mart a Chile, a través de la toma de control de D&S, marcaría el inicio de la llegada de nuevos inversionistas extranjeros a Chile.
Liliana Machiavello, vicepresidenta ejecutiva del Comité de Inversiones Extranjeras, afirmó que “nuestro país continúa ofreciendo condiciones de seguridad y estabilidad”, agregando que “con la llegada de Wal-Mart, cerramos uno de los mejores años para Chile en materia de inversión extranjera. Esperamos que la llegada de un inversionista de esta envergadura, aliente la instalación de otras empresas multinacionales”.
Alejandro Maureira, académico de la facultad de Economía de la Universidad Andrés Bello, señaló que “la llegada de Wal-Mart es el resultado de la tasa de política monetaria de EE.UU. situada entre 0% a 0,25%” añadiendo que “ahora, de todas las economías, eligen a Chile, y esto se explica por las estimaciones de una baja en la tasa de política monetaria y principalmente por nuestra fortaleza en materia de gasto fiscal”.
Pamela Auszenker analista señor de BCI Corredores de Bolsa, indicó que “el que haya llegado Wal-Mart es una señal que el mercado chileno es relativamente estable, puesto que presenta condiciones y oportunidades favorables para que inversionistas extranjeros entren a distintos sectores”. Agrega que “es una señal de confianza, incluso con todo este episodio de crisis y de menor crecimiento económico. Es una señal de que el país es políticamente estable y económicamente responsable”.
Otras iniciativas importantes por monto de inversión figuran una solicitud para invertir en el sector de energía solar por US$ 1.350 millones presentado por un grupo de inversionistas coreanos. La sociedad española GlovalVia Infraestructuras S.A. con US$ 410 millones que busca invertir en concesiones de infraestructura. Sobresalen solicitudes multiregionales son CVGIP II South Entertainment, filial de Citigroup, que busca invertir en casinos, hoteles e inmobiliarias en distintas regiones como Tarapacá, La Araucanía, Aysén, Magallanes y Arica y Parinacota, además de otras inversiones en infraestructura turística a lo largo del país.
Chile, es una apuesta segura para continuar avanzando este 2009.
Wolf & Pablo
