El Instituto MESIAS – Inteligencia de Marca España ha reclamado que la investigación de la tragedia ferroviaria del 28 de octubre vaya acompañada de una revisión del funcionamiento de las instituciones y de su capacidad para proteger a los ciudadanos. En una declaración institucional, la entidad expresa sus condolencias por un siniestro que, según el balance recogido en el documento, causó al menos 69 víctimas mortales, y recuerda que apenas nueve meses antes fallecieron otras 46 personas en el accidente de Adamuz. Sin anticipar las conclusiones de las investigaciones, considera necesario examinar los mecanismos de prevención y control, la gestión de los recursos públicos y las necesidades de conservación de las infraestructuras. Pide, además, que ese examen se desarrolle con transparencia y sin convertir las tragedias en una ocasión para la confrontación partidista.
La advertencia enlaza con los resultados de su Observatorio de Calidad Institucional, desde el que lleva años estudiando la evolución de la confianza en el buen gobierno. MESIAS sostiene que las señales de deterioro se han intensificado en ámbitos esenciales para el funcionamiento del país.
El informe Percepción de la Calidad Institucional en España: Servicios Públicos, Infraestructuras, Empleo, Transparencia y Corrupción, elaborado a partir de opiniones de jóvenes universitarios, muestra un retroceso de varias valoraciones entre 2022 y 2025. La proporción de encuestados que considera que España dispone de buenas infraestructuras bajó del 66,2 % al 56 %, una caída de 10,2 puntos porcentuales. La valoración positiva de los servicios públicos pasó del 50,6 % al 46,1 %, mientras que la de la sanidad pública descendió del 50,4 % al 41,3 %. A esa evolución se suma un debilitamiento de la percepción de transparencia, cuyo índice se situó en 33,78 puntos sobre 100 frente a los 37,08 de 2022. El índice de percepción de la corrupción alcanzó, por su parte, los 77,08 puntos, el máximo de la serie analizada. En este indicador, las puntuaciones más elevadas expresan una percepción más negativa.
Solo el 7,3 % de los universitarios encuestados discrepa de que en España exista un elevado nivel de corrupción. El instituto también señala que, en 2025, únicamente uno de cada dos jóvenes consultados consideraba que en el país se vive bien. El sentimiento general respecto a la calidad institucional quedó en 63,23 puntos sobre 100, casi 5,5 puntos menos que en 2022. MESIAS delimita el alcance de estas cifras: describen percepciones y no permiten atribuir las causas de un accidente concreto al deterioro institucional. Su utilidad, argumenta, consiste en identificar problemas y orientar decisiones antes de que sus consecuencias se acumulen.
La confianza se construye en la experiencia cotidiana
La relación entre esos indicadores y la marca España ocupa el centro de la declaración. Para el instituto, la reputación de un país depende de cómo funcionan sus instituciones, de la calidad de los servicios y de la seguridad que ofrece a quienes viven, trabajan o invierten en él. «La comunicación puede proyectar una realidad, pero no sustituirla», sostiene. Esa relación tiene consecuencias prácticas: unas infraestructuras deficientes pueden debilitar la consideración de España como destino turístico seguro y fiable; la pérdida de transparencia y seguridad jurídica puede reducir su atractivo para la inversión; y el deterioro de la credibilidad internacional puede afectar a las relaciones económicas y comerciales. La entidad puntualiza que estos efectos no son necesariamente inmediatos ni automáticos, aunque pueden reforzarse entre sí y terminar limitando la capacidad del país para atraer recursos.
El perjuicio alcanza entonces a empresas, trabajadores y familias. Menos confianza puede significar menos oportunidades económicas y una menor capacidad para generar riqueza y sostener el bienestar. De ahí que MESIAS considere la reputación internacional un activo estratégico para la competitividad y vincule su protección a una gestión pública eficiente, servicios fiables y rendición de cuentas.
España dispone de talento y de activos históricos, culturales, turísticos y económicos extraordinarios, reconoce la entidad. Mantener ese potencial requiere instituciones capaces de responder a las necesidades de la población.
La declaración traslada esa exigencia al ámbito de la seguridad: pide esclarecer si en los accidentes existieron fallos técnicos, organizativos o de gestión, determinar las responsabilidades correspondientes y revisar la supervisión, la prevención y el mantenimiento. También reclama investigar la corrupción allí donde exista y establecer consecuencias para las negligencias que se acrediten. La calidad institucional debe demostrarse, según MESIAS, en la capacidad de anticipar riesgos, administrar los recursos y actuar eficazmente cuando la sociedad necesita una respuesta. Por eso rechaza que la ineficacia se normalice cuando están en juego la vida y la seguridad, y sitúa el buen gobierno entre las condiciones necesarias para preservar la confianza en España y las oportunidades de las generaciones futuras.
Fuente: Instituto MESIAS – Inteligencia de Marca España. institutomesias.org.
Artículo redactado con asistencia de IA (Ref. APA: OpenAI. (2026). ChatGPT, 1 de noviembre).
