Por esa vía, el colegio Nido de águilas ha capturado a sus 70 profesores internacionales de 12 nacionalidades distintas (la mayoría proviene de Estados Unidos y Canadá). "Tenemos que ofrecerles un salario competitivo un poco más alto que los salarios ofrecidos en Santiago. También les ofrecemos un subsidio a la vivienda, que alcanza para cubrir los costos básicos y les proporcionamos los pasajes de ida y vuelta a su país al término de su contrato, que dura dos años", explica el director Don Bergman, quien acota que la mayoría de los profesores se queda en Chile entre cinco y seis años.
Los profesores extranjeros son un capítulo desconocido en la educación chilena. Ni el Colegio de Profesores ni el Centro de Perfeccionamiento, Experimentación e Investigaciones Pedagógicas del Ministerio de Educación tienen datos al respecto. Sólo la División de Educación General del Mineduc lleva un registro de cuántos han pedido autorización para ejercer la docencia en Chile en los últimos 10 años: 1.201 de 42 países.
La unidad no valida títulos profesionales, sólo puede otorgar permisos por un máximo de cinco años para ejercer la docencia. Luego, los profesores deberían regularizar su título en alguna universidad o instituto profesional reconocido por el Estado, si es que no existe un convenio de bilateralidad en este tema entre Chile y su nación. "Nuestro título es reconocido automáticamente por el Ministerio de Educación (chileno)", comenta Alessandra Finato de la Scuola Italiana. Eso sí, asegura que los cinco profesores italianos que hoy hacen clases en el recinto deben renovar sus permisos de docencia, presentando su título y exámenes realizados.
El atractivo de estos docentes para los colegios internacionales radica en el dominio que tienen de la lengua extranjera que se quiera impartir. Además, en muchos casos, los docentes son financiados por la nación a la que representa el establecimiento. En el Santiago College hoy tienen a 16 profesores británicos, norteamericanos, australianos e indios. "Estamos abiertos a todos cuya lengua materna sea el inglés", afirma la coordinadora académica María Elena Langdom.
Por eso, el rango de enseñanza es variado, porque pueden enseñar desde inglés a ciencias o matemáticas, ya que todos esos cursos son en inglés hasta octavo básico. ¿Quién paga? Contar con un profesor extranjero no sólo implica un beneficio académico para los colegios, sino que, para algunos, también uno económico. Por ejemplo, Alemania costea los sueldos de los 15 profesores de su país que hacen clases en el Colegio Alemán, los que también ayuda a seleccionar.
Además, a su regreso, el Estado se compromete a encontrarles un lugar de trabajo. En el Colegio Suizo, la situación es ligeramente diferente. Suiza no les paga un sueldo a sus docentes, pero sí los subvenciona con un monto global que ellos administran.
